Soy una chica con suerte

“¡Qué suerte!”. Eso me llevan diciendo toda la vida. Así que debe ser verdad. O no. Veamos.

Playlist llena de canciones que motivan, porque con todo el trabajo que tengo pendiente necesito algo de ánimo.

X-MEN DE LA SUERTE

Si hay alguien por aquí que NO le gusten las pelis de superhéroes (hola Helen) aviso: este párrafo es muy corto y no va a doler.

El otro día fui al cine a ver Deadpool. Además de horrorizarme cuando me di cuenta de que había una niña de seis años con sus padres viendo como trozos de personas salpicaban la cámara (en serio, os deberían nominar a los padres del año), tengo que decir que me llegó mucho el personaje de Dominó. Sin entrar en profundidad en el universo de Marvel, y para aquellos que no lo sepáis, Dominó es una superheroína cuyo poder es tener buena suerte. Tal cual.

Esto parece una tontería, de hecho, al principio de la película el resto de superhéroes no la toma muy en serio, hasta que se dan cuenta que esquiva todas las balas y cae de un helicóptero de pie. Y de que, todo, todo, le sale bien.

El caso es que me sentí identificada.

Dominó, buena suerte
Yo me levanto con el mismo peinado ¿será eso?

 

EN EL SITIO JUSTO EN EL MOMENTO OPORTUNO.

¿Os suena esta frase no?

A mí me ha pasado. A mí me lo han dicho. Y yo contesto: Menuda gilipollez.

Estar en el sitio justo en el momento oportuno, solo significa que has estado en tres mil sitios antes, y que has pasado mucho tiempo trabajando en lo que sí, de repente, los demás ven que has conseguido.

Os pongo un ejemplo.

Llevaba en Curicó tres semanas, cuando me ofrecieron mi primer trabajo en una academia de inglés. Entré por la puerta currículum en mano, me entrevistaron y me ofrecieron un puesto. Resulta que esa misma semana se les había marchado una profesora, y las clases empezaban en dos días. “¡Qué suerte!”, os oigo susurrar a la pantalla con ojos soñadores. Os respondo en inglés, ya que hablamos del tema, y de paso aprendéis un poquito, que falta os hace: bullshit.

Traducción: caca de vaca

vaca favorita
Esta es mi vaca favorita, ¿Habéis visto que pelazo?

Si yo no hubiese estado pateando Curicó durante dos semanas, llevando mil currículos a todos los sitios que se me ocurría podrían necesitar a alguien que supiera hablar inglés;  si no hubiese estado tranquila en la entrevista; si no hubiera estado estudiando inglés desde que tenía 17 años; si no hubiese ido a trabajar a Inglaterra para mejorar el acento…

No sigo que ya sé que la mayoría estudiasteis en la EGB y sois bastante listillos.

La mayoría de veces, la suerte no es más que el resultado del trabajo previo, de la lucha por alcanzar nuestro objetivo.

 

Lo que pasa es que en ocasiones esa lucha comenzó mucho tiempo atrás, y cuando llegamos a la meta se nos olvida todo lo que hemos hecho por ella. Y lo achacamos a la diosa Fortuna.

 

La mayoría de veces, uno se busca la suerte. No se trata de estar ahí de casualidad ese día, sino de todos aquellos otros días en que también estuviste. De escribir hasta que se te borren las huellas; de intentarlo por todos los medios; de echar tantos currículos que tus emails estén por todos lados hasta que sí, uno de ellos llegue en el momento justo.

Y si alguien “tiene suerte” pero no tiene la constancia y el trabajo detrás, a no ser que sea Dominó o hijo de político, o en dos días está de nuevo en la calle.

 

TODO ME SALE BIEN

 

Evidentemente que no. En mi vida he tenido “golpes de suerte”, pero también me he metido unas cuantas tortas (sustituir “torta” por lo que todos estáis pensando).

He visto injusticias, he visto ascensos y aumentos inmerecidos. Me he enamorado de quien se enamoraba de otra. He visto gente partirse los cuernos por algo que luego no ha resultado. Y lo pusieron todo de su parte. Mala suerte.

 

Incluso he visto gente adelantando por el arcén cuando todo el mundo está parado. Malas personas.

 

Las injusticias existen. La mala suerte, también. Que creas que vas a tener suerte no quiere decir que seas idiota. Que seas iluso. Mantén metas ambiciosas, pero realistas. Y pese a todo, sí, te puede salir mal. Pero por lo menos lo habrás intentado.

Alguien dijo alguna vez que solo te puedes arrepentir de lo que no has hecho. Y tenía toda la razón.

 

 

Calendario
Yo me había propuesto vender un millón de copias antes del 1 de julio. De momento creo que voy un poco justa, pero oye, aún me quedan cuatro días

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LA SUERTE ES DE QUIEN LA BUSCA.

 

Hay que mantenerse positivo.

Sí, ya sé que soy muy pesada con el temita del pensamiento positivo, pero ¿te has planteado de qué te sirve lo contrario?

De nada

Repito: No te sirve de nada.

Para los millenial: NO TE SIRVE DE UNA MIERDA.

En serio, ¿qué ganas pensando que todo te va a ir mal, “como siempre”? ¿Qué ganas llorando, que ganas pensando que no tienes suerte? Nada. Pasarlo mal.

Luego, pueden pasar dos cosas:

  • Que no alcances tu meta (ya sea encontrar pareja, conseguir un aumento, organizarte en casa para tener tiempo para ir al gimnasio). Es decir, que todo te salga mal “como tu esperabas”. Muy bien. ¿Te ha servido de algo haber estado amargado pensándolo X días? No, porque el mal trago lo tienes que pasar igual.
  • Que alcances tu meta. Entonces te llevas una alegría enorme. Un subidón, te lo reconozco. ¿Hasta cuándo? Hasta que te enfrentes a tu siguiente meta y vuelvas a estar en plan negativo.

Para tu próximo desafío, prueba a esperar algo bueno.

Piensa: voy a encontrar trabajo; voy a hacer bien la entrevista; voy a conseguir el aumento. Voy a llevarme bien con mi suegra.

Si luego tu suegra te sirve lentejas para comer, aunque tú le hayas dicho ochenta veces que no te gustan, bueno, por lo menos no has estado todo el tiempo amargado pensando que ibas a comer lentejas.

lentejas
Que conste que a mí me encantan, suegri

Por último, quiero decirte que ESTE ES UN POST DE LA SUERTE. Si compartes este post con todos tus contactos, te suscribes al blog, me sigues en las redes sociales, y compras mi novela, se te borrarán todas las arrugas de la cara, tu jefe te invitará al club de golf, tu pareja se apuntará a un postgrado en técnicas amatorias, y te encontrarás una maleta con un millón de euros en billetes pequeños sin marcar. ¿A qué esperas?

¿Has tenido alguna vez un golpe de suerte? ¡Cuéntamelo!

3 comentarios en “Soy una chica con suerte

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