Pierdo el tiempo porque me da la gana

Sábado por la tarde, y yo con el post en brag… sin empezar.

Lo siento, he perdido mucho tiempo. Porque yo soy de esas personas que pierde el tiempo, de vez en cuando, solo por el placer de hacerlo. Deberías probarlo.

 

Mi playlist favorita para perder el tiempo: Gintoneando

He tenido una semana de locos, de acuerdo, pero eso no es excusa. Si me hubiera apurado hubiese podido encontrar tiempo, como por ejemplo en mis 50 minutos de trayecto en bus, o el jueves por la noche, o cualquier otro mini rato.

 

Dementor

¿Y qué? ¿Qué vas a hacer? ¿Me vas a denunciar a los dementores de la gestión del tiempo? 

 

Sí, pierdo tiempo porque me da la gana, ¿y qué?

 

Vivimos a cien mil por hora. Trabajamos, estamos con nuestra familia, hacemos deporte, miramos las redes, tenemos hobbies como escribir (yo sí, tú no sé. Igual eres de los que meten barquitos en botellas). Y resulta que el día tiene solo 24 horas (qué desconsiderada, la tierra y su rotación) y no nos da el tiempo.

Muchos de nosotros, cuando de repente y por arte de magia tenemos quince minutos libres pensamos ipso facto:

“¿Cómo puedo ocupar esto de forma práctica? ¿Debería leer ese post tan interesante lleno de novedades para mi trabajo? ¿Debería coser el agujero del calcetín? ¿Poner una lavadora? ¿Contestar ese mail de trabajo que lleva tiempo en mi bandeja de entrada? ¿Cortarme las uñas/ depilarme/ quitarme los pelos de las orejas?”

En el caso de que seas tan ansias como yo, lo peor que te puede pasar es que se vayan esos quince minutos y no hayas tachado ni un punto de tu lista de pendientes. “¡Oh Dios mío -dirás- ¿Cómo puedo malgastar mi vida así?” 

En general es mi caso. Pero, de vez en cuando, sale la vaga que hay en mí, (floja para los chilenos) y me dedico al dolce far niente.

 

Y no soy la única.

Veo mucha gente en el  autobús: algunos se duermen, otros leen, otros trabajan, pero pocos miran el paisaje. Yo misma utilizo el recorrido para ponerme al día con el correo, escribir el post  de la semana, o, a lo sumo, leer. Y eso que por la ventana se ven vacas.

 

vacas chilenas
Aunque no tienen tanto estilo como las escocesas, las vacas chilenas también son bonitas de ver.

 

 ¿Por qué esa obsesión por hacer algo productivo con el tiempo?

Pensad en un niño en una tarde de verano, en el pueblo. (¿Todavía existen?).No piensan en hacer cosas útiles, piensan en divertirse. Quizás lo más interesante sea ver cómo una fila de hormigas evita un obstáculo. O tirar piedras una charca. Si le preguntas por qué lo hace dirá algo así como: me entretiene.

O sea que solo lo hace por dejar escurrir los minutos.

De adultos ya no solemos hacer eso. Sí, quizás algún pasatiempo ocasional como sudokus o Zombies vs plantas

Este mundo acelerado en el que todos debemos ser perfectos nos empuja siempre a ser productivos, a estar activos. Relajarse, perder el tiempo, es visto como una debilidad, como un pecado mortal.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

No lo sé. Yo misma escribo constantemente sobre cómo aprovechar el tiempo. Pero creo que en la naturaleza humana también está en dejar la mente en blanco, en dar espacio para la creatividad.

Siempre se dice que hay que dejar que los niños se aburran para fomentar su capacidad de inventar, de crear. ¿Por qué no nos aplicamos el mismo consejo los adultos? 

Todos los días perdemos mucho tiempo

 

Y sin embargo, a pesar de programar, de agendar, de cronometrar, de ser multitarea… Todos los días perdemos mucho tiempo.  Ah sí, voy a hablar de ellas, pérfidas sirenas llamando a nosotros, humildes marineros.

Las Redes Sociales

¿Cómo es posible? Entras en el Facebook y de repente ha desaparecido media hora de tu vida viendo perritos y leyendo artículos de Yorokobu.

Que molan mucho, pero, sinceramente, ¿te hace falta saber hoy acerca del fotógrafo que lleva cinco años fotografiando una mesa de ping pong?

Todos los hacemos, como yo cuando perdí media hora de mi vida conectando actores famosos con Kevin Bacon.  

Es como lo de rascarse una picadura de mosquito. Sabes que es malo, contraproducente, pero no lo puedes evitar.

¡Hurra por los perdedores de tiempo!

Estoy convencida de que, en este ridículo mundo tan saturado de estímulos e información, necesitamos hacer descansar a las neuronas. Ponerlas en pause. 

Yo, que soy tan dispersa, me viene bien de vez en cuando perder el tiempo. Para ordenar ideas. Las siento ahí, todas en mi cabeza, y, a veces, algo simple como mirar por la ventana me ayuda a ordenarlas.

 

Mis formas favoritas de perder el tiempo.

  1. Escuchar música e ir pensando historias.
  2. Dormir la siesta.
  3. Leer.
  4. Imaginarme haciendo entrevistas a lo Barney Stinson.
  5. Leer post en internet sobre cosas extrañas que no tienen nada que ver con mi profesión, como los videos de Javier Santaolalla.
  6. Tirarme al sol del jardín y tocar la hierba.
  7. Ordenar armarios.
  8. Ponerme escenas de Dirty Dancing, Robin Hood (la de Kevin Costner, por supuesto),  o cualquier otra cosa que ya haya visto y me haga reír o emocionarme.
  9. Hacer listas de cosas que no sirven para nada, como esta.

 

Muchos de vosotros diréis ¡pero si leer no es perder el tiempo!  

Para alguna gente sí, para alguna gente todo lo que no tenga que ver con llegar a su objetivo es perder el tiempo.

Yo creo que no podemos vivir siempre al 100% Que está bien perrear (por favor, no en el sentido de reggeaton, en el sentido español) un poco.

Perrear
Definición de perrear española, bastante más digna que la otra conocida (aunque también son felices los cuatro)

¿Y tú, cómo pierdes el tiempo, además de leyendo mis post?

2 comentarios en “Pierdo el tiempo porque me da la gana

  1. Ay, qué razón tienes!!! Creo que es una de las enfermedades de este tiempo. Entendiendo Perder el tiempo como aquello que me hace frenar, diría que me encanta leer, echarme la siesta, meditar, hacer yoga, no sé me ocurre nada más.

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