Lo que pasa en Nochevieja marca el resto del año

Os miento si digo que hoy no he hecho balance, como todo el mundo (ya veis las horas a las que publico esto). Os lo voy a resumir, porque sé que andáis con prisas:

Ha sido un año intenso, feliz, extremadamente feliz, un año de sueños cumplidos.

Mi playlist favorita para los saraos:

Un año de sentirme más arropada en Chile, más en casa. Un año de “conocer” también a gente a través de las redes, con las mismas esperanzas, miedos e ilusiones. Resulta que no soy la única friki.

Con éxitos y fracasos laborales. Apuestas que han salido mal, como una segunda edición en Chile (si os interesa tengo unos cuantos libros en casa 😉 ) y decisiones que han ido mejor de lo que nunca hubiese esperado, como la disponibilidad de la novela en Kindle Unlimited, o las promociones flash de la novela gratis (tengo más de 1000 descargas, a mí me parecen un montón, no sé si será la media).

Ha sido un año en el que mi hija ha crecido más de los 365 días que han pasado, porque así ocurre con los bebés. El año pasado todavía llevaba pañales, y hoy me dice cosas como:

-Mamá, hacemos un trato. Yo me como todo el puré, y al final, tú me das un trozo de pan.

Tiene 3 años y 5 meses y ya negocia mejor que yo con todos mis años en el departamento de ventas.

Un año de nuevos comienzos, para mí y para muchísima gente a mi alrededor. Alrededor en el sentido amplio, porque estáis a 11000km. Pero os siento cerca igual.

Un año en el que he tenido suerte, en el que me he propuesto (una vez más) ser feliz, a pesar de ser escritora, emigrante, madre, persona o todo junto.

Menos mal que no querías hacer un post resumen…

Os dejo ya, así, de golpe, sin avisar y sin paños calientes, porque es un día muy especial para malgastarlo leyendo mis tonterías. Id con vuestras familias, con vuestros amigos, atragantaros con las uvas por mí, que este año no he comprado y me tocará comerme 12 cerezas.

¿Les has quitado el hueso, cari?

Una de esas tonterías mías que siempre he dicho, como si de una verdad universal de azucarillo se tratara:

Lo que pasa en Nochevieja marca el resto del año.

Vaya gilipoyez, diréis, no sin razón. Sí y no. Año tras año, me doy cuenta de que quizás esta noche si que tenga algo especial. Aunque simplemente sea un día que hemos decidido que sea así, de alguna manera todos hacemos balance. Todos intentamos juntarnos con alguien a quien queremos.

Todavía recuerdo la primera nochevieja en que mi grupo de amigas del instituto se separó, y eso fue el anuncio del fin.

La nochevieja del primer año de mi hija, que a un minuto de los fuegos artificiales (aquí no hay campanadas, os recuerdo) se puso a llorar. Me perdí el inicio. Como tantas cosas ese año que cambié por estar con ella, para ella. Y mientras sonaban los fuegos y yo la calmaba con susurros pensaba: bah, prefiero estar aquí dentro contigo a todos los fuegos del universo.

Y también recuerdo una nochevieja de hace años en la que decidí irme con mis amigas, pero, volviendo a casa, estuve más de media hora al teléfono con un amigo. Sí, habéis acertado, el ingeniero.

Por eso hoy, a pesar de las horas que son, quería escribiros. Hoy también quería estar con vosotros, que tanto me habéis dado en este año (escaso) que llevamos hablando por la ventana.

Así que esta noche, hagáis lo que hagáis, estéis con quién estéis, pasadlo bien, así simplemente, sin comeros la cabeza; llamad a esa persona a la que hace tiempo que no llamáis, sí, porque es Año Nuevo, porque mañana estrenamos 365 oportunidades para hacer cosas, para rectificar lo que no hemos hecho bien, para cumplir sueños, para QUERER Y SER QUERIDOS. Para vivir y recorrer juntos otra vuelta al sol más.

Y en Nochevieja del año que viene, ya hablamos.

6 commentarios

  1. Montse
    6 enero, 2019

    Ya han pasado unos días, ¡pero feliz año nuevo! 🙂 Yo estas fiestas no he podido viajar a España y me he pasado las Navidades enteras en Eslovaquia, pero al menos parte de la familia de mi pareja ha podido escaparse unos días a visitarnos (me han traído pipas y libros, de qué voy a quejarme).

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    1. Cristina Bou
      6 enero, 2019

      ¡Feliz Año a ti también! Un día me tienes que contar cómo se celebra la Navidad por allí. Las visitas de la familia siempre recargan pilas. Y si te traen libros y pipas ya ni te cuento. Solo podría haber sido mejor si hubieran llevado sandía 😉

      Responder
  2. Paulina
    4 enero, 2019

    ¡Feliz año, Cris! Que sea todavía mejor que el anterior.

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    1. Cristina Bou
      4 enero, 2019

      ¡Gracias Paulina! ¡Te deseo lo mismo!

      Responder
  3. M.C.
    31 diciembre, 2018

    ¡Feliz nochevieja y feliz año nuevo! ;-D

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    1. Cristina Bou
      1 enero, 2019

      Igualmente!!!

      Responder

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