Objetivos finitos vs infinitos: Cumpleaños feliz

TOCA HACER ANÁLISIS, QUE ESTOY DE CUMPLEAÑOS.

 

A final de junio siempre acostumbro a hacer un balance de objetivos. Primero, porque coincidía el fin de curso con mi cumpleaños, y parece que es lo que tocaba. Ahora, que mis objetivos y mi planning se rigen por el año natural, sigo haciendo un alto en el camino a mitad del año, cuaderno y bolígrafo en mano. O tecla y pantalla, en este caso.

 

Pero antes.

Aunque mi cumple es el 26 y no el 23, me apropio de esta canción, y del grupo entero, que me encanta.  Mi pena de este año, haberme perdido su concierto del 1 de junio en Valencia. Señoras y Señores: Vetusta Morla.

 

OBJETIVOS FINITOS VS INFINITOS

Hace poco posteé este video de Simon Sinekquien, por si no lo sabéis, es un gurú de la gestión de recursos humanos, psicología positiva, trabajo en equipo, y todas estas cosas tan chachis que me encantan. Resumiendo, un hombre que parece muy majete.

 

Finite vs. Infinite Goals

There is no such thing as winning or losing in a game that has no end. There is only ahead and behind. There is no such thing as winning business, winning global politics or winning life. #SimonSays #theinfinitegame

Publicada por Simon Sinek en Jueves, 14 de junio de 2018

 

Tengo que decir que mi post no tuvo gran éxito, la verdad. ¿Y qué hago yo? Os lo vuelvo a poner.

¿Qué? ¿Os pensáis que aquí se viene solo posteo moñadas tipo “Hoy cumplo 37” o listas de buena música? Pues no.

AQUÍ SE VIENE A APRENDER.

 

Os resumo el vídeo por si estáis vagotes cual gatito obeso

 

Lo más interesante de este vídeo, es que habla de los objetivos de vida INFINITOS.

Habitualmente los objetivos que nos marcamos son finitos (publicar un libro, conseguir un aumento de sueldo, conquistar a esa persona de la que nos hemos enamorado) y eso está muy bien, es importante marcarnos metas en la vida.

El problema viene cuando detrás de esas metas concretas o finitas, no hay objetivos directrices o  infinitos.

 

¿Mande?
¿Mande, qué dice la moza de croquetas?

Los objetivos infinitos son aquellos objetivos que, una vez logradas tus metas inmediatas, van a seguir motivándote.

Digamos que son algo así como una directriz a largo plazo, tan largo como la vida entera.

 

Así, los objetivos finitos versus los infinitos en nuestros ejemplos anteriores podrían ser:

  • Conseguir ese aumento → Trabajar en algo que me guste y me realice.
  • Conquistar a tal persona → Vivir una vida feliz y completa junto a ella.
  • Publicar un libro→ Poder dedicarme a la escritura como medio de vida.

 

Si no nos marcamos estos objetivos infinitos, corremos el riesgo de, una vez cumplidos los objetivos finitos o a corto plazo, sentirnos sin rumbo, desmotivados, pensar que ya nada tiene sentido.

 

¿Cuántos casos de gente con éxito, como deportistas o actores conoces que, tras alcanzar la cima, se han hundido en depresiones? Precisamente porque alcanzar la cima es llegar al punto más alto; de ahí, si no tienes otra cima en mente que escalar, solo puedes ir para abajo.

 

Deprimido
Estoy super deprimido

No pierdas NUNCA de vista tus objetivos infinitos, son la guía que van a servirte a lo largo de toda tu vida.

Algunos de mis objetivos infinitos, aunque ya os he dado una pista:

  • Hacer de la escritura mi medio de vida.
  • Disfrutar de mi familia.

Y el tercero y no por ello menos importante:

  • Cultivar un huerto de sandías para tener provisiones infinitas.

 

¿PERO TÚ NO IBAS A HACER UN BALANCE DEL AÑO POR TU CUMPLEAÑOS?

Pues sí, claro que sí. Mira que sois impacientes

Ha sido un año, bufff, intenso.  Así lo definiría. No. Me falta algo.

Ha sido un año intenso, y feliz.

 

Como os he dicho en esa introducción que según Don Google no os leéis, normalmente los objetivos me los marco a nivel año natural, pero siempre hago este repaso a mitad de año.

Mis objetivos para esta primera mitad de año eran los siguientes

 Profesionales

  1. Publicar  😎 Esperaba que fuera con una editorial tradicional, pero ha acabado siendo autopublicada, y, sinceramente, estoy muy satisfecha. De esta manera, he tenido que estudiar mil aspectos de la publicación (edición, corrección, venta, etc.) que de otra forma no hubiese conocido. 
  1. Poner en marcha este blog y las redes sociales correspondientes. 😀 
  1. Terminar el borrador de mi segunda novela y pasarlo a lectores cero. 😀  Solo os adelantaré que es más oscura que la anterior, que involucra dos generaciones de una misma familia, amor, humor, varias desgracias, la Riuá del 57 y un cuchillo. Y por supuesto viene con banda sonora y apéndice de recetas de cocina, eso que no falte.
  1. Ampliar mi formación en narrativa. 😀 
  1. Comenzar a husmear en el mundillo del SEO, visibilidad online y marca personal. 😀 Es decir que la gente te encuentre en internet, le suenes de algo, te asocie con tus libros, y, con un poquito de suerte, te compre la novela.

Personales

  1. Dejar de ser tan “ansias”.  🙁 Esto es no de esos puntos que tengo que trabajar… Luego os lo explico
  1. Adelgazar 🙁  Yo esto es que ya no sé ni para que lo escribo.
  1. Controlar las rabietas de mi hija.  😉 Aunque no lo haya conseguido yo, sino ella sola, me cuenta como minipunto igual.
  1. Recuperar algo de vida en pareja con mi parte contratante.  😆 Tener un bebé a 11000 km de tu familia es muy duro, no me voy a explayar más con el tema. Aquí, nos hemos esforzado los dos, y yo diría que lo hemos conseguido.

 

MONOGRÁFICO ESPECIAL PARA LOS “ANSIAS” Y AUTOEXIGENTES, U OBJETIVO INFINITO “HAZ EL FAVOR DE RELAJARTE”.

Este monográfico sobre objetivos es especial para aquellos que somos unos “ansias” de la vida, los que lo queremos todo ya, para ayer,  vaya, los impacientes, y para aquellos que son muy autoexigentes, que buscan una perfección difícil de encontrar y se ponen metas dignas de dioses del Olimpo, (ni siquiera de semidioses).

Si perteneces a una de estas dos categorías de gente, (yo voy en la primera) seguramente te sueles marcar objetivos demasiado ambiciosos.

 

Esto puede causar  desilusión y desmotivación, al no poder alcanzar nunca o casi nunca los objetivos propuestos, o deseos. Aquí tenemos que entonar  el “mea culpa”; no debemos marcar metas tan altas, ya sea por nuestros anhelos o por comparación con los demás.

 

Calendario
Al final no vendí el millón de copias en junio. ¿Creéis que quizás me pasé con la meta?

Como ya te conté en el post de la suerte: Sé ambicioso con tus metas, pero realista.

 

No vas a ganar el planeta con tu primera novela, no van a hacerte director general si llevas un año en la empresa. No vas a poder ir al gimnasio, acabar el informe, recoger a tus hijos del colegio y llevarlos al parque, tomar un café con esa amiga que anda depresiva, y apretarte a tu pareja en una hora y media. Y lo más importante:

No vas a adelgazar si no paras de beber cerveza.

Aquí entra en juego también las comparaciones con los pares, o lo que se conoce como ENVIDIA “sana”, pero de eso hablaremos otro día.  Piensa cuánto le ha costado a esa gente con la que te comparas llegar dónde están. ¿Están en tu mismo punto vital?

La próxima vez que vayas a marcar tus objetivos, recapacita sobre aquellos que has conseguido, siempre en relación CON EL TIEMPO que te costó hacerlo.

Y, cuando no estés contento con la velocidad a la que están llegando tus éxitos, considera lo siguiente: “¿Qué pensarías de ti mismo, si te vieras hace seis años?”

Esta reflexión no es mía, sino de un maravilloso post de Miguel Angel Pulido.

Haz el ejercicio esta noche. Respira. Piénsalo.  ¿Cuántas cosas has logrado?

Así que relájate, esto es una carrera de fondo. No solo importan los objetivos a corto plazo, sino aquellos que marcan tu vida, los objetivos infinitos.

Os dejo mi ejercicio: 

Hace seis años yo vivía en Valencia, y llevaba seis años (curiosa coincidencia) en mi trabajo en un hotel. Me gustaba, aunque no es que me sintiera realizada. Me gustaban mis compañeros, con los que a veces me peleaba, y muchas otras veces me reía. A vosotros sí que os echo de menos.

Aprendía, vendía habitaciones y eventos, me aburría, tomaba café, me reía, y sí, también lloraba. El estrés de los objetivos de ventas.

Hacía deporte, escribía solo para mí. Si alguien me hubiese preguntado ¿Qué sabes de Chile?, solo hubiese podido decir: Pablo Neruda, Isabel y su tío Salvador Allende, Pinochet, Valparaíso, Viña del Mar, Santiago, Desierto de Atacama.

Imagino una mano que sube una persiana. Y, a través de la ventana, me veo ahora. Y una voz en off me cuenta:

“Vives en Chile, en un pueblo lejos del mar, y eres feliz. Eso es lo primero que tienes que saber. A pesar de que echas de menos a tu familia, a tus amigos de siempre, a tu tierra. Pero eres feliz.

 Has tenido una hija, que durante dos años y casi y medio no te va a dejar dormir más de tres horas seguidas, a ti, que eres una marmota.  Y va a llegar un momento que eso, aunque duro, será suficiente. Y luego pasará, como pasan todos los problemas de la maternidad, y volverás a dormir.

Ser madre será una prueba grande. Vas a llorar mucho. Vas a reírte más. Te alejarás y te acercarás a tu marido, como en un boomerang. Por encima de todo, vas a saber lo que es querer. De verdad.

Vas a sacarte el C2 de Cambridge, vas a trabajar de profesora de inglés. Te va a encantar.

Y, como guinda del pastel, vas a escribir, vas a tener un blog. Vas a publicar. Te vas a sentir realizada.

Inspira hondo, porque todo esto te va a costar sudor, tiempo, lágrimas. Pero, como ya te he dicho, vas a ser feliz.”

Me encantaría escuchar tus objetivos infinitos, ¿te animas y los dejas en comentarios?

12 commentarios

  1. […] hice un balance por mi cumpleaños, y me quedó un post muy bueno para saber diferenciar entre objetivos finitos e infinitos y venía con ejercicio práctico y […]

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  2. […] Esto ya os lo había dicho una vez, pero lo voy a repetir porque me parece un buen ejercicio. Pensad en vosotros mismos, digamos, hace cinco años. ¿Estáis más o menos cerca de vuestros sueños? ¿Os habríais imaginado llegar hasta aquí? Si ese joven “tú” te viera, ¿estaría asombrado, asustado, emocionado, decepcionado? […]

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  3. […] como también os he contado, también soy muy “ansias” (voy a crear un change.org para que la RAE lo acepte como adjetivo). Esto viene a significar que […]

    Responder
  4. […] no encuentro algo, pienso en mi gurú del mindfullness y en alegría de conseguir los objetivos infinitos, o hacer más con […]

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  5. Ester
    3 julio, 2018

    Huy Cris, lo de las metas volantes me ha gustado un montón… Lo que también hay que tener en cuenta es que sean tus metas! No las de los que te rodean. A mí de repente me llegan papás que me dicen “quiero que mi hijo sea campeón de….” Y eso no, no, no! Como tú bien dices hay que sentarse un minuto o dos y pensar bien. Eso sí, si María Arenas conoce a Keanu, que me avise y hacemos una quedada grupal. Para que vamos a desaprovechar la oportunidad! Gracias por la sonrisa de los lunes!

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    1. Cristina Bou
      3 julio, 2018

      Pues sí, como para casi todo, un poco de sentido común… Gracias a ti por leerme y comentar, y ¡Ánimo con esos papás!

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  6. Pilar Navarro Colorado
    3 julio, 2018

    ¡Felicidades!
    Pues para mí el objetivo infinito es vivir como vivo ahora perooooo ganando dinero. Quería flexibilidad y la tengo, quería estar más presente en las horas que los niños están en casa, y estoy, quería….. he conseguido muchas cosas, que se traducen en un estilo de vida, desde que dije adiós a un trabajo por cuenta ajena que me mataba por dentro. Y me siento feliz. Mi objetivo es sentirme feliz cada día e ir ajustando los objetivos parciales (o metas volantes como las llamo en mi blog). Sin rigidez y amando el hecho de vivir. Todo esto lo explica mejor este chaval que descubrí hace muy pocos días. ¿Lo conoces? Creo que la idea es la misma. A veces lo que nos limitan son los objetivos (o la rigidez con la que establecemos esas metas) y la ansiedad que da el no llegar o el “ahora qué” si llegas.
    https://www.youtube.com/watch?v=Qb0E0Xg2Bzg
    ¡Feliz día!

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    1. Cristina Bou
      3 julio, 2018

      Metas volantes, ¡qué termino más interesante! Me encanta. Sí, a veces nos limitamos con las metas, o nos quedamos sin rumbo si las alcanzamos, de ahí el tener unas que sean “guía”, o a largo plazo. Me parece fantástico que te decidieras a vivir mejor, según lo que querías, aun cuando se haya resentido el bolsillo… Pero todo llega Pilar, una profesional como tú solo tiene que seguir perseverando. ¡Estoy convencida! Un saludo enorme. Por cierto, yo tampoco conocía al chaval, pero lo vi en tu facebook y lo tengo ahí para verlo con calma. Un beso e

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  7. María Arenas
    2 julio, 2018

    Objetivo infinito: Conocer a Keanu Reeves. ¿Te apuntas?
    Estrategia: Publicar muchos trillers, vender tropencientos millones de copias a lo Dan Brown, vender los derechos de alguno para un guión de Holliwood. ¡Bingo!
    (¡Qué imaginación tenemos los escritores…!)
    Un abrazo.

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    1. Cristina Bou
      2 julio, 2018

      Yo veo que es un plan perfectamente elaborado que no puede irse al garete de ninguna forma… Cualquier día te veo en el Instagram con tu amigo Keanu , un beso enorme

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  8. Manu
    2 julio, 2018

    Como siempre Cris, leerte me motiva, me empuja hacia adelante y hace cumplir mis objetivos principales. Gracias.

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    1. Cristina Bou
      2 julio, 2018

      Qué más puedo pedir, si mis palabras sirven para animarte. Un beso enorme y muchos, muchos ánimos. Lo mejor siempre está por venir

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