Nuevos Comienzos

Nuevos comienzos. Así es como resumo mis vacaciones.

Nuevos comienzos

 

Primero, dejadme que os ponga un poco en situación.

 

No sabéis cuántas veces durante estas vacaciones he brindado por esto, por los nuevos comienzos.

Lo he hecho un poco adrede, para coleccionar todos los momentos, como quien hace un álbum de cromos (ejemplo para los que nacisteis antes de los 90), como quien agrupa comentarios en un hashtag (ejemplo si naciste después).

Así, recuerdo este brindis, y saboreo todos esos momentos. Los veo todos juntos, en un álbum de fotos. Si tras el brindis me he limpiado con la servilleta la comisura del ojo, perdonadme, es que se me ha metido algo.

 

Antes de los nuevos comienzos, los viejos finales.

 

Se repiten una y otra vez, los mismos finales. La vida es así. Ninguna novela habla sobre temas nuevos, todos son sobre las mismas cosas: amor, desamor, supervivencia, miedo a la muerte…

 

Ya sabemos que la realidad imita a la ficción, y yo, en estas vacaciones, me he encontrado con todo el espectro de finales.

 

Me he encontrado con amigos que ya no lo son, porque se les desbordó el vaso y no se dieron cuenta.

Con gente que se cogía de la mano y ahora andan caminos distintos. Y este final duele especialmente porque te llega la áspera certeza de que le podría pasar a cualquiera. A cualquiera.

Me he encontrado con cambios de casas. Con nacimientos. Con embarazos. Con cambios de locales y de direcciones de calles (es lo que pasa cuando vives lejos).

Me he encontrado con que las manos de mis padres a veces tiemblan. Y esto es duro. Como cemento del que araña.

Con cambios de trabajo y ventas de casas. Ambos finales de ansiedad. Como veis también hay finales de los buenos.

Con gente que se cree que el final está cerca, y no sabe qué hacer para pararlo.

Incluso con un final definitivo. El único final por el que, tarde o temprano, todos pasaremos.

Tantos finales. Tantos comienzos.

 

No existe una cosa sin la otra. Todos nos tenemos que dar la oportunidad de empezar de nuevo. Destrozar la cocina y alicatarla otra vez. Quemar la funda del sofá, esa que os vio hacer el amor con la televisión de fondo.

Esa que os vio cada uno en un rincón mirando el móvil.

El móvil.

Deja el móvil. Te lo estás perdiendo. Te estás perdiendo lo que pasa ahora.

Y mañana quizás no vuelva a pasar.

 

Después de los finales, nuevos comienzos.

 

Suelo decir que los cambios son para bien. SIEMPRE.

Quizás vosotros tengáis otra experiencia, pero para mí siempre ha sido así.

Lo que no quiere decir que no asuste. Que no acojone. Y desde luego no quiere decir que el principio no sea duro.

Verdad universal de azucarillo: Los comienzos suelen ser difíciles, porque todavía no sabemos cómo enfrentarnos a esa nueva situación.

 

Un consejo no pedido: es fundamental centrarse en lo positivo. En el reto. Qué mierda es la vida sin un reto. Sin algo nuevo que aprender, sin nuevas cosas que conocer.

Esto que te está pasando (perdona, pero me pongo en plan personal, porque te estoy hablando a ti), esto, es una oportunidad para probarte lo que vales, lo que eres capaz de conseguir.

Porque puedes hacerlo. De verdad que sí. Piensa en todas las veces que te viste impotente y al final lo conseguiste. Siempre encontraste un nuevo camino, aunque no fuera el que al principio tuvieras pensado.

 

Porque eso es lo que ocurre con los nuevos comienzos. Que nos llevan a sitios que no teníamos planeados. Un trabajo distinto, un nuevo barrio.

Y, como me dijeron dos amigas de esas que no elegí, a valorar el momento.

El aquí, esta cena compartida.

El ahora, esta risa tonta.

Mis nuevos comienzos.

Dejo el verano atrás y vuelvo al invierno. Dejo a la familia y vuelvo a mi casa, y a mis amigos chilenos, que por cierto he abandonado sin piedad durante un mes. Perdón, es que, aunque parezca mentira, no me gusta el móvil.

Delante de mí varios retos, que me hacen cosquillas en los dedos. Tengo ganas de escribir una nueva historia. Pero antes, debo repasar la segunda novela, de la que no os puedo contar mucho, por ciertas cosas… Aunque ya os he adelantado un poquito.

Y estudiar mucho. Reformar el blog. Limpiar la casa. Plantar un geranio. Buscar un colegio.

Sé que viene un nuevo comienzo para mí también.

Y solo me queda que brindar por ello.

Brinda conmigo.

Por los nuevos comienzos.

 

4 comentarios en “Nuevos Comienzos

  1. Los nuevos comienzos hay que cogerlos por los cuernos. Cómo dices muchas veces son difíciles otras veces menos. La posotividad cómo dices tú es la mejor arma y tampoco está mal volver de nuevo a nuestro hogar aunque se esté muy bien de vacaciones y más en nuestra terreta con nuestras familias. Ésa es la cosa para mí que peor se lleva el perderte el día a día con tus familiares más cercanos y el tiempo pasa y no se puede volver atrás. Pero la vida hay que vivirla como una aventura y ser sobre todo feliz y valorar mucho lo que tenemos porque nos quejamos muchas veces por cosas que se pueden solucionar y no son para tanto. Yo voy a disfrutar del cambió después de tantos años una valora mucho lo que está construyendo o ha construido. Este post hace mucho reflexionar a mí me ha llegado.. Esperando leerte muy pronto y mucho ánimo con tu segunda novela Cris

    1. Ana, me ha encantado tu comentario, sobre todo lo de “nos quejamos muchas veces por cosas que no son para tanto”. Me alegro de haberte alegrado un poco la vuelta a casa… En cuanto a la segunda novela… Está de camino , seréis los primeros en saberlo.

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