Las diez claves para ser feliz, aunque seas escritor, o madre, o emigrante, o persona, o todo junto. (I)

A lo largo de mi vida mucha gente me ha preguntado cómo hago para ser tan optimista, para ver el vaso siempre medio lleno (si puede ser de gintonic, por favor); en definitiva: Cómo hago para ser feliz, pase lo que pase. Pues venga, coge papel y lápiz, que te lo voy a contar.

La clave para ser feliz es:

Espera, primero dale al play.

Decía, la clave para ser feliz es: echarle un par de ovarios y mucho humor. Fin del post. Espero que os haya gustado.

Está bieeeen, no os vayáis todavía, voy a explicarme un poco más. Para empezar, os voy a contar cómo se me ha ocurrido esta entrada.

El otro día me escribió una muy buena amiga, a quien le dijeron eso de estudia y llegarás lejos, y vaya que lo hizo, hasta Australia para ser exactos:

“Leí en tu blog sobre tu decisión de escribir y me llegó al alma, me sentí identificada en mogollón de cosas, pero algo que se me quedó es cómo tú eres feliz en general, haciendo lo que hagas, en esa positividad maravillosa que tienes…”

Se refiere a esta frase de mi primer post:

“Si daba un paso adelante, encontraría un trabajo. Otra vez. Y a vivir la vida. Y feliz, oiga. Que otra cosa no, pero yo esté dónde esté soy feliz, porque ser feliz es una actitud, no una circunstancia.

No ha sido la única que me ha hecho llegar comentarios sobre esta frase. Parece que caló hondo. Así que he decidido ampliar el tema, y contaros diez claves para ser feliz (las que a mí me funcionan) y algunas verdades universales.

PRIMERA CLAVE PARA SER FELIZ: ACEPTA QUE LA FELICIDAD NO ES GRATIS.

 

Ser positivo no es gratis. Se paga. Y vaya que se paga.

fama
Queréis ser felices, pero la felicidad cuesta, y aquí es donde vais a empezar a pagar. Con sudor

Requiere esfuerzo, conlleva trabajo interior. Porque todos podemos ser felices en los días de playa y vacaciones y cervezas fresquitas al sol, y una de bravas, otra de puntilla…

Déjame contarte un secreto: TODOS TENEMOS DÍAS DE MIERDA.

En especial los escritores, en especial las madres, en especial los emigrantes, en especial las personas.

Días en que solo tienes ganas de llorar, o de mandarlo todo a paseo.

Los escritores, días en los que nos sentimos un fraude, en que pensamos que escribimos basura. Verdad universal: Hay días (muchos) en que efectivamente escribimos basura.

Las madres, días en que nos sentimos incapaces, en que pensamos que no estamos a la altura. Verdad universal: hay días en los que no lo estamos,  en que explotamos y gritamos y encendemos la tele y amor mira los dibujos y cállate un ratito.

Los emigrantes, días en que no entiendes el país dónde vives ahora, en que alguien se burla de tu acento, en el que te gustaría poder ir a ver a tu familia cogiendo el autobús y no un avión. Verdad universal: hay días en los que todos cogeríamos la maleta y adiós muy buenas.

Por lo que ten clara una cosa: Ser positivo requiere todo tu esfuerzo, todas tus ganas, precisamente porque hay días en los que te va a ser imposible serlo.

Y es que aunque ser feliz sea una actitud, no es un estado perpetuo. Nadie puede estar en modo “actitud feliz” 365 días; hasta a Danny Zuko se le escurría la actitud de machote y se ponía blandiblú con Sandy.

(Soy muy fan de Grease, qué le voy a hacer. De hecho, en una de mis despedidas de soltera ―tuve cuatro―, me “intentaron” disfrazar de Grease).

Yo feliz
De BOB Esponja también pero eso os lo cuento otro día.

Reformulo: para ser feliz tienes que querer serlo, tienes que hacer un esfuerzo por serlo.

 

SEGUNDA CLAVE PARA SER FELIZ: ACEPTA QUE EN LA VIDA PASAN COSAS MALAS.

 

Como dicen los ingleses Shit happens.

A veces la mierda ocurre. Da igual lo que te esfuerces, lo que trabajes. Da igual lo buena persona que seas. Te van a pasar cosas malas. Te va a salpicar la mierda.

Aceptar que hay días malos marca la diferencia entre la gente positiva y no.

Todo el mundo puede ser optimista cuando le va bien. Lo jodido es serlo el día que está nublado, el día después de que te despidan, el día en que tu hija escala la pared y rompe de un golpe la tele (nuevita) y ese recuerdo antiguo que te ha seguido al fin del mundo y al que le tenías un irracional aprecio.

El día en que encuentras un fallo en la trama, el día en que comparado con los otros escritores te sientes un pato queriendo jugar al fútbol en la Champions.

“La vida es una perra cuando quiere y cuando no también”, dice el protagonista en una escena de mi primera novela. Y luego añade:

“Pero es la única que tenemos. No nos queda más que vivirla, y luchar para que valga la pena, incluso cuando se pone difícil”.

Van a haber días malos. Lo bueno es que un día tiene veinticuatro horas y al final se acaba. Mientras tanto, alguna clave para pasar el mal rato:

TERCERA CLAVE PARA SER FELIZ: SUDAR.

 

Empieza a hacer deporte ya. A todo el mundo le gusta hacer deporte, en serio. Pero hay que encontrar cual es el ADECUADO para cada uno. Igual es el Yoga, danza del vientre, artes marciales, el voleibol o el ruralcrossfit (guiño a mi amiga @curadoester -sigue su instagram si quieres engordar solo con las fotos-).

En mi caso, es correr. Me encanta correr. No por contar calorías, sino porque es la forma más literal que tengo de huir de mis problemas.

Haz lo que quieras, pero que se te desboque el corazón, pon las endorfinas a patinar por las venas. Suda a mares. Está demostrado, ayuda.

Entre tú y yo, si todavía no has encontrado el deporte que te gusta, siempre puedes pegar un polvete. De hecho, mejor si haces las dos cosas. Y repites.

Si eres escritor, deberías hacer deporte. Te lo explica mejor que yo Nuria Sierra en este post tan chulo.

 

CUARTA CLAVE PARA SER FELIZ: DISFRUTA LAS PEQUEÑAS COSAS DE LA VIDA         

 

Por si no lo sabíais, además de escribir, trabajo también de profesora de inglés. Más que nada por la manía que tengo de pagar facturas.

Uno de los ejercicios que más me gusta hacer es preguntar a mis alumnos adultos qué les hace feliz.

La mayoría responde cosas como “El amor”, “La familia”, “Realizarme profesionalmente”, “La paz”, “Llegar a fin de mes”, “la salud”, “que mis seres queridos estén bien”, etc.

Yo les dejo hablar y cuando terminan me encojo de hombros y les digo: A mí me hace feliz la sandía. Siempre se ríen.

La mayoría de la gente se plantea la felicidad como la consecución de objetivos muy etéreos, muy abstractos. “El amor”. ¿Y no vas a tener días malos con tu pareja? ¿Y si esa relación sale mal ya no puedes ser feliz? Es más, ¿no puedes ser feliz si no estás enamorado?

No sé quién lo dijo, porque soy malísima con las citas, pero ahí va otra verdad universal de azucarillo: La felicidad no es la meta, es el camino.

Es cómo te enfrentas al día a día.  Párate y disfruta ese café recién hecho, canta a gritos tu canción en el atasco, recréate en la risa de tus hijos, contempla ese párrafo que te ha quedado niquelado. Y sé feliz.

Te planteo un ejercicio: todos los días, antes de dormir, piensa en algo bueno que te pasó ese día, algo que te hizo sentir bien, aunque fuera por unos minutos. Una sonrisa de esa persona en el metro, un chiste de un compañero de trabajo, el tupper que te pasó tu madre el fin de semana. Irte a dormir con un pensamiento feliz puede cambiarte el humor de (casi) todo el día.

Yo lo tengo tan claro, que me lo puse en el perfil de todas las RSS: Leer, la sandía, bailar, reír, el café. Con eso ya soy feliz.

 

QUINTA CLAVE: HAZ LO QUE QUIERAS

 

Como si en tu cuello colgara el Auryn de Fantasía, cierra los ojos y haz tu voluntad, haz lo que quieras.

 

En cuanto entablo un poco de confianza con alguien, le suelto, así, a  bocajarro: ¿Si pudieras volver atrás al momento en que tuviste que decidir a qué querías dedicarte, escogerías lo mismo?

Os sorprendería la poca gente que dice que sí. La mayoría te habla de algún sueño abandonado, de algún hobby al que no le dedican tiempo.

Quizás por tus circunstancias y responsabilidades ahora no puedas dar un giro de ciento ochenta grados, (aunque más de uno lo haya hecho), pero lo que seguro que puedes hacer es cultivar un poco más esa pasión, ese hobby enterrado.

Agenda algo de tiempo para leer, o para dibujar en un block, o ver películas de directores japoneses, o lo que sea que te guste. Y oblígate a cumplirlo. Para eso es fundamental que seas sincero contigo mismo: No te vas a levantar a las seis de la mañana para dedicarle una hora a hacer punto de cruz, pero puedes reservar diez minutos los sábados después de desayunar.

Quizás querías estudiar fotografía, o Historia. A veces no podemos permitirnos pagar un curso, (menos una Universidad, menos en Chile) pero en internet hay mucha información gratis. Que me lo digan a mí, que he auto publicado con estas manitas un libro gracias a los consejos y los blog de la gente que sabe, y que son tantos que no puedo mencionar aquí sin arriesgarme a ser Pedro en los Oscar.

Pesada como Pedro

 

 

Muchas gente dice esto de que “no les da la vida”, en especial las madres, en especial los escritores, en especial todos.

Pues se equivocan, lo que no les “da” es el tiempo. La vida es otra cosa, es eso que haces con el tiempo, en el tiempo, durante el tiempo. Así que piensa bien cómo vas a emplearlo, y con qué actitud vas a hacerlo.

La semana que viene, más.

Y tú, ¿Tienes una receta para ser feliz? Me vale la de pastel de chocolate.

21 comentarios en “Las diez claves para ser feliz, aunque seas escritor, o madre, o emigrante, o persona, o todo junto. (I)

  1. Cris!! Me encanta, tienes razón, simplemente el hecho de leerte me hace feliz, cada recuerdo contigo es positivo, Bob esponja inolvidable. A por la felicidad!! y como dices tú, a sudar la, aunque sea a polvetes. un besazo

    1. Creo que es una de las cosas más bonitas que me ha dicho nadie nunca, “El hecho de leerte me hace feliz”. Un beso enorme y gracias por comentar

  2. Hay Cris, que me has hecho pensar en la peli de Amelie Poulain, “esconder los deditos entre las legumbres o romper la costra de azúcar quemada en una crema brûlée”. Hay veces que la vida nos pasa por encima y hay muchas pequeñas cosas que nos hacen ponernos por montera el mundo, unas manitas chiquititas o un beso lleno de chocolate! Ver como crecen las suculentas como dice Natalia o un arrebol con una copita de espumante, una cervecita o un buen café también me sirve ( ese es mi recuerdo feliz , café y pan tostado). Y sin ese positivismo el mundo no sirve…que me lo digan que llevo acumuladas un par de cosas…y las que quedan , pero con una sonrisa y muchas ganas todo pasa!

  3. Tienes toda la razón, renuncié al trabajo que había estado esperando por mucho tiempo luego de pasar 2 semanas porque sentí que no podía quedarme ahí por situaciones que pasé y que obviamente no tenía como conocerlas con anterioridad, y antes de eso renuncié a un trabajo que ya me tenía cansada… como decimos en Chile en lo económico, perdí pan y pedazo. A cambio de eso volví a mi casa y estar con mis hijos, volví a las clases de zumba y retomé el pasatiempo de la jardinería cultivando cactus y suculentas. Me siento feliz porque fui consecuente y no dejé que me pasaran a llevar, puede que unas semanas no me sienta tan feliz pero recordaré que me tengo que buscar unos nuevos motivos para serlo, cariños Cris.

    1. Si te sirve, a mí hasta los cactus se me mueren… Me parece que has tomado una decisión valiente Natalia, y recuerda, (aunque esto os lo cuento la próxima semana): solo te puedes arrepentir de lo que no has intentado + los cambios SIEMPRE son para bien

  4. Aquí la amiga en Australia… persona, madre y emigrante (sigo identificada). Genial el post Cris! Yo creo que lo de tener un par de ovarios ayuda seguro! Dx

  5. Cris!!! Me encantas !!! Que te hace feliz ?! La sandía. Pues sabes que?! Que tienes muchísima razón. No me he parado nunca a pensar en cosas tan sencillas que me hagan en esos momentos ser feliz con algo tan sencillo. Yo soy positiva y de normal la sonrisa siempre la llevo estampada tanto que de normal si estoy baja de moral o mal me lo notan enseguida. Pero los días malos los tenemos todos. Somos personas. Te doy toda la razón en disfrutar la vida y cuándo este depre pensaré en algo simple como cantar canciones a voz alta sin que me importe quien me escuché. Que tengas un buen día Happy!!

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