La Isla Orrego, el terremoto del 27F del 2010, y Mar de Invierno en Cadaqués.

Isla Orrego y Mar de Invierno en Cadaqués

Hoy se cumplen 10 años del terremoto del 27F. A las 3:34 del 27 de febrero del 2010, la zona central de Chile sufrió el noveno terremoto más intenso registrado por la humanidad. 8’8 grados Richter. Entre otras muchas consecuencias, esto provocó un Tsunami que asoló las costas de las regiones del Maule y del  Bio Bio. Quizás no sepáis que, la historia de Mar de Invierno en Cadaqués, es también la historia de este tsunami y de la Isla Orrego.

Dentro banda sonora de la novela.

El tsunami del 2010, la Isla Orrego y Cadaqués.

Quizás os estéis preguntando qué tienen que ver. Así como en el hemisferio Norte mucha gente se pregunta: y tú, ¿qué hacías cuando se derrumbaron las torres gemelas? , en Chile es habitual, incluso diez años después, que la gente se cuente dónde estaba en el terremoto del 27 de Febrero del 2010.

Fue de madrugada, así que muchos dormían. Fue en verano, así que muchos estaban de fiesta o de vacaciones. Entre estos últimos, más de doscientas personas estaban acampadas en la Isla Orrego, esperando el Festival de Constitución de la Noche Veneciana, en la desembocadura del río Maule. Desembocadura que quedó arrasada por tres sucesivas olas de 8, 10, y 7 metros de altura cada una.

Isla Orrego y Mar de Invierno en Cadaqués
Fotografía vista en https://malafepiedranegra.blogspot.com/

La historia de la Isla Orrego me la contó Cristian, un amigo chileno que vivió el terremoto en Concepción, otro de los lugares más afectados por el terremoto. Por aquel entonces yo ya había empezado a escribir la historia de Zoe y Sullivan. Al escucharla supe que, de alguna manera, tenía que hablar de la tragedia que sucedió aquella noche.

Cristian me contó que los campistas quedaron atrapados en cuanto comenzó el terremoto, sin poder salir de la isla, y sabiendo que muy probablemente iba a venir un tsunami. También me relató como los habitantes de Constitución que  consiguieron ponerse a salvo en el Cerro Mutrún, vieron como en medio de la oscuridad total (la electricidad se había interrumpido por la caída de varias torres), la isla Orrego brillaba con las pantallas de los teléfonos móviles que clamaban por una ayuda que no llegaría, puesto que las comunicaciones también estaban caídas. Entonces, desde la altura, atestiguaron como una masa negra comenzó a cubrir la isla, como si de un manto se tratara, tragándose los gritos y las luces.

Una vez más el océano les dio una falsa tregua, para rearmarse, y se retiró. A pesar de lo que les habían dicho a los niños, eran conscientes de que el terror no había pasado. Lo sentían en la sangre, en las tripas. En la herencia aprendida. Después de las crecidas, y de las retiradas, algo peor podía venir. Y vino. Las olas.

Fragmento del Capítulo 12, Mar de Invierno en Cadaqués

La versión oficial

Para escribir esta parte de la novela e intentar ser lo más fiel posible a lo que pudo ocurrir aquella noche, estuve leyendo y preguntando mucho. Sin embargo, la reconstrucción de los hechos de aquella noche es enredada, puesto que la SHOA (Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada) y la ONEMI ( Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio de Interior) se echaron la culpa mutuamente de lo que ocurrió, ya que la alerta de tsunami no fue lanzada por el SHOA  oficialmente hasta las 4:08, casi cuarenta minutos después del terremoto, y fue cancelada oficialmente a las 4:56, descartando que hubiese habido o que fuera haber un tsunami en las costas chilenas. La presidenta de Chile hizo su primera declaración oficial a las 5:40 en las que no se mencionó el riesgo de maremoto. Para aquel entonces, dos de las olas ya habían arrasado Constitución, lo que desde Santiago se ignoraba.

La reconstrucción de los hechos de aquella fatal madrugada es confusa, contradictorios los implicados en sus declaraciones. A todas luces, la SHOA y la ONEMI se perdieron en una cadena de injustificables errores burocráticos, fallos en el flujo de información y malentendidos, que tuvieron como resultado que la alerta de tsunami fuera lanzada tarde (, cuando ya las olas azotaban la costa del Maule y Bio Bio[3], y cancelada demasiado pronto, cuando todavía quedaban por entrar al menos tres grandes olas en el territorio costero del país, responsables de la muerte de treinta y dos personas.

Nada de eso importó para los habitantes de la devastada Constitución, que sufrieron ese tsunami negado tan solo media hora después del terremoto y hasta bien entrada las seis de la mañana.

Capítulo 12. Mar de Invierno en Cadaqués
Isla orrego en la actualidad
Isla Orrego en la actualidad

102 víctimas fatales y 10 desaparecidos en total en la isla Orrego

Entre todas las historias que leí, varias me llegaron de manera especial. Algunas las incluí de manera lateral en la novela, como aquella del pescador  Mario Leal Quiroz, quien esa noche perdió a su mujer, embarazada de cuatro meses, y sus dos hijos. Mario nadó hasta la orilla en busca de una ayuda que los marinos del puerto de Capitanía quienes, confiando en la cancelación de la alerta, no le dejaron su zodiac. La investigación posterior concluyo que, de haberlo hecho, hubiese dado tiempo a poner a salvo a los campistas.

Nunca he hablado personalmente con nadie que estuviera allí esa noche; tampoco con alguien que perdiera algún familiar en el tsunami o en el terremoto. Si alguien quiere encontrarme, me encantaría escuchar.

La historia de Zoe en la Isla Orrego que cuento en Mar de Invierno en Cadaqués no pretende ser un relato fiel a lo que ocurrió, puesto que solo aquellos que sobrevivieron podrían contarlo, sino solo la expresión de cómo alguien pudo sentirse sabiéndose perdido y abandonado a su suerte.

Lo que la isla Orrego significa para mí y para Mar de Invierno en Cadaqués

La tragedia de la isla Orrego cambia el rumbo de la vida de Zoe  y le hace abandonar Chile para mudarse a Cadaqués, que es el escenario principal de la novela.

Mar de Invierno en Cadaqués Segunda Edición

La isla Orrego simboliza a la vez el duelo y el renacimiento. Encarna la superación de las tragedias, la innata capacidad del ser humano para recuperarse del pasado, por muy terrible o traumático que este sea.

Este es el verdadero tema de Mar de Invierno en Cadaqués: la eterna búsqueda de cómo seguir adelante, de cómo reinventarse a uno mismo, y de cómo reconciliarse con tus errores.

Se irguió y miró la gris superficie. Parecía una bandeja de plata. Zoe comenzó a desnudarse lentamente para él, como si de un viejo amante se tratara. Se le erizó la piel. A pesar de que fuera un día cálido, la brisa seguía perteneciendo a febrero. Dio un paso, y notó su beso helado en la planta de los pies. Era una sensación conocida, y hasta hacía un año placentera. Inspiró fuerte, cogiendo aire, cogiendo fuerzas. Su mente dio la orden, pero su cuerpo no le obedeció. Zoe lloraba. Su pecho se movía arriba y abajo, alterando su respiración. Lo notó subirle desde las tripas, y desbordarle la garganta. Gritó. Gritó tan fuerte que Ralph se acercó a su lado y se puso a aullar. Gritó a ese mar violento, hipócrita, que enseñaba ahora su cara benevolente. Pero Zoe conocía de lo que era capaz. Y aun así lo quería. Cayó de rodillas, y lloró con rabia. Ralph se quedó a su lado, llorando con ella.


Os animo a seguir leyendo acerca de la Isla Orrego. Y para todos aquellos que vivisteis el terremoto y el tsunami, un abrazo, y un brindis por vuestra fortaleza.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *