Intentarlo todo: un año bisiesto cargado de oportunidades

Intentarlo

Este año la Tierra ha decidido regalarte 24 horas extras, así, por el morro, para que las gastes en lo quieras. ¿Qué vas a hacer con ellas? Yo lo tengo claro (más o menos):

Intentarlo todo; fallar; intentarlo de nuevo.

Os traigo una canción de Shakira, que ya sé que no es muy cool ni indie pero me da igual. Cuando una letra es buena, no me importa el nombre de quién lleva detrás. Es una ventaja de que te gusten muchos tipos de música: te quedas con las mejores canciones.  Y es que esta canción es justo lo que necesitas oír, si tienes uno de esos días en los que te has equivocado a lo grande.

Birds don’t just fly They fall down and get up

Nobody learns without getting it wrong

Los pájaros no vuelan (de repente), se caen y se levantan: Nadie aprende sin equivocarse.

Try Everything, Shakira

2020: Un año bisiesto lleno de oportunidades

Lo primero, antes de que me lie y me ponga a contaros otras cosas: ¡Taller literario en Curicó!

Voy a estar dinamizando un taller literario, o un laboratorio de letras, como queráis llamarlo, en el Centro de Extensión de la Universidad Católica del Maule. ¡El taller es GRATIS! Así que si andáis por aquí, un viernes de cada dos me podéis encontrar allí.

Por si tenéis curiosidad, aquí podéis leer qué hacemos en los talleres, pero os lo puedo resumir: escuchar, hablar,  leer, intercambiar, esforzarnos, criticar, encajar golpes, soltar risas, llorar a veces, pero, por encima de todo: escribir. ¡Ah! E intentarlo.

 Os cuento esto a sabiendas de que muchos me leéis desde España y no podéis acudir, pero creo que es un ejemplo perfecto de esto que canta Shakira:

I keep falling down, I keep on hitting the ground

I always get up now to see what’s next

Sigo cayéndome, Sigo golpeando el suelo

Siempre me levanto para ver que viene ahora

Try everything, Shakira

Durante el mes de enero llamé a tantas puertas como se me ocurrieron. Mandé emails, concerté entrevistas… Todo porque este año me propuse impartir un taller literario de manera continua. ¿Y por qué? Dos razones:

  • Disfruto cada minuto de los espacios, ayudando a la gente a plasmar sus ideas en la hoja en blanco, viendo las sinergias que se crean entre gente que, en principio, no tiene nada que ver. Sí, me divierto como una cría jugando con las palabras.
  • Porque impartir talleres forma parte de mi plan para conseguir uno de mis objetivos infinitos : hacer de la escritura mi medio de vida.

Y es que no solo de vender libros viven los escritores… Así que pensé: “voy a intentarlo todo”. Os puedo asegurar que en ocasiones me dio vergüenza, llamar a puerta fría, intentar “vender” mis talleres.

Además, no podía ser peor que hacerme feriante para vender mis libros así que, me dije “quiero intentarlo, aunque pueda fallar, aunque quede en nada”.

En el fondo soy una chica afortunada. O será que estar en el sitio justo en el momento oportuno, solo significa que has estado en tres mil sitios antes, y que has pasado mucho tiempo trabajando en lo que sí, de repente, los demás ven que has conseguido.

La mayoría de veces, la suerte no es más que el resultado de intentarlo una y otra vez, del trabajo previo, de la lucha por alcanzar nuestro objetivo.

Así que sí

I won’t give up, no I won’t give in

Til I reach the end and then I’ll start again 

No I won’t leave, I wanna try everything I wanna try even though I could fai

l No me rendiré, no, no cederé

Hasta que llegue al final y luego comenzaré de nuevo

No, no me iré, quiero probar todo Quiero intentarlo aunque pueda fallar

Try Everything

Un año con 24 horas de más para intentarlo todo

Un año bisiesto es un año en que la Tierra decide darte un gran regalo. Nada más y nada menos que 24 horas más ¡24 horas extras! Solo cada 4 años, piénsalo, solo cada 4 años tienes esta oportunidad (Ingenieros y personas puntillosas: ya sé que no es exactamente así, pero déjadme con mi romanticismo).

Tenía que ser bisiesto, un año capicúa, como este: 2020

Un año así, que cambia década, que tiene días mágicos como palíndromos: (20-02-2020) es un año en que por fuerza tienen que pasar grandes cosas.

Un año de toma de decisiones, de esas que traen consecuencias, quizás graves.

Pero qué coño, la vida está para divertirse, y de qué serviría esto que llamamos vida si no le ponemos sal.

La vida siempre te trae obstáculos. Quizás, si no fuera así, no sería tan divertido.  Y como os dije todavía cuando os hablé de que todo el mundo quiere una casa en el árbol:

Seríamos personajes planos en una novela sonsa y edulcorada. No aprenderíamos nada. No mejoraríamos ni ayudaríamos a otros a ser mejores personas, no nos llenaríamos de arrugas, que en realidad son dobladillos de la piel donde uno guarda lo que aprende de las heridas

 ¿Qué tal si consideramos este día una bolsa de horas?

Tenemos, a partir de hoy, 24 horas para gastar como queramos durante el año, para intentar locuras, para tocar nuestros sueños.

Quizás un par en marzo leyendo, media hora en abril contemplando la lluvia caer, dos horas en mayo para recorrer el monte/ciudad… Todo eso para lo que nunca encuentras tiempo, este año, el mundo te lo regala. Gentileza de la rotación y del papa Gregorio XIII

¿Qué tal si además de hacerlo, me lo contáis? 

Yo sé que me voy a pasar las mías intentando que este sueño de escribir, de seguir compartiendo historias, y hacerlo como profesión principal se cumpla.

Así que os contaré que intento con mi bolsa de horas.

1 comentario

  1. […] que me creo Nostradamus, empecé el año diciendo que este año iba a ser especial, que nos traía un regalo con eso de ser bisiesto, con un día entero, 24 horas, para gastar cómo […]

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