Expectativas vs realidad: Tres consejos redondos para manejarlas

Nada mejor que las vacaciones y el verano para destrozar tus expectativas. Una de canciones buenrolleras por si la huelga de controladores de turno te ha dejado en tierra o te han timado con el apartamento de ensueño que alquilaste en alquilarequetebarato.com

 

RESUMEN DEL POST PARA LOS PRISAS Y LOS ANSIAS

  • Cuando tus expectativas no se confirmen, intenta quedarte con lo bueno que haya.
  • Se honesto con lo que ofreces, con lo que vendes, puesto que engañarás a tu cliente/lector/empleador/ suegro solo una vez.
  • De todas las POSIBLES opciones, espera la mejor, y disfruta de la anticipación.

Para las personas normales, vamos al lío. 

 

¿ES MEJOR GUARDAR GRANDES EXPECTATIVAS O SER MÁS PRUDENTE PARA EVITAR DESILUSIONES?

 

Mi yo de ayer por la noche: “Mañana me voy a levantar a las 6.30 y me voy a ir a correr”.

Mi yo de hoy a las 6:30: “Mejor me hago un café con leche y cinco o seis cruasanes.”

¿Me he decepcionado a mí misma? Un poco. ¿Me arrepiento? No mucho, los cruasanes estaban de vicio y he podido ver la salida del sol entre naranjos.

Como este ejemplo tengo mil.

“ ¿Qué me quieres decir con esto? ¿Que deje el deporte y reviente a cruasanes para ser feliz?”

No. Quiero decir que, cuando tus expectativas no se confirmen, intenta quedarte con lo bueno que haya. Como una puesta de sol entre naranjos.

 

Croissant
Y quinientos cruasanes

ESPERA ALGO BUENO, QUÉDATE CON LO MEJOR QUE HAYA.

Como ya os habréis dado cuenta, soy una persona bastante optimista. Lo que quiere decir que suelo esperar de la vida cosas buenas, o muy buenas.

Además, como también os he contado, también soy muy “ansias” (voy a crear un change.org para que la RAE lo acepte como adjetivo). Esto viene a significar que lo que quiero, lo quiero ya. Sigo sin entender cómo es posible que, a casi tres meses después del lanzamiento de Mar de Invierno en Cadaqués, no me hayan comprado los derechos para la película.

tarantino
¿Hola si, Cristina Bou? Mire, que he pensado en hacer una versión de Mar de Invierno en Cadaqués, pero le voy a añadir el mar teñido de sangre y muchas motosierras.

 

Secreto: Optimista + ansias= muchas veces mis expectativas no se cumplen.

Afortunadamente, tengo más moral que el alcoyano (por favor, si esto es una expresión solo de Valencia avisadme en comentarios para que os la traduzca, que me pasa mucho) y me dura el bajón entre un minuto y 24 horas.

 

La gente realista o pesimista, dirá: “¿Veesss? Mucho mimimimi tienes que ser positivo, pero luego te caes desde más alto”.

Cierto. Y, aun así, es mejor opción. Te pongo un ejemplo.

Imaginemos que la enésima huelga de controladores aéreos lleva días anunciándose en televisión, aunque no está confirmada. Y tú y yo tenemos un viaje a algún sitio así al que solamos ir como, no sé, las islas Fidji. Los dos llegaremos al mostrador con nuestro bañador de flores debajo de la camisa blanca, y tras una breve explicación de robot (de la que la persona que os atiende no tiene la culpa), los dos nos iremos a llorar a la cafetería del aeropuerto.

La diferencia es que tú venías ya amargado de casa, y yo he empezado a pasarlo mal cuando me han dado un vale por un desayuno.

Ergo, tú lo has pasado mal más rato que yo.

 

CUIDADO CON LAS EXPECTATIVAS QUE GENERAS.

Por mi (escasa) experiencia, me da la sensación de que el turismo y la literatura tienen más cosas en común de lo que a simple vista parece.

En turismo y en hotelería se habla mucho, pero que mucho, de las expectativas del cliente.

En todos aquellos sectores en los que se venden experiencias intangibles, hay que tener en cuenta no solo la calidad del servicio que se ofrece (que el hotel esté limpio, que el recepcionista sea amable, que la comida del restaurante sea sabrosa) sino, además, qué es lo que esperaba ese cliente antes de entrar por la puerta.

De ahí que sea tan importante no vender humo, ser sincero con lo que ofreces.

 

hotel familiar de lujo falsa expectativa Bates Motel
Disfrute de unas maravillosas vacaciones en nuestro hotel familiar de lujo

 

¿Cuántas veces habéis leído una queja en alguna web de hoteles, o en una de excursiones, que reza “No es lo que me esperaba”? Muchas, ¿verdad?

Y ahora, amigos lectores y escritores, ¿cuántas veces habéis visto la misma queja en opiniones de libros?

Esto se debe a que, en caso de que no os hubierais dado cuenta, la literatura de ficción también vende experiencias.

“Madre mía la que acabas de liar que has escrito “vender” y “literatura” en la misma frase. A la inquisición vas.”

Pues sí, lo siento mucho. Pero es que los libros se venden, porque a los autores nos cobran también el autobús, qué le vamos a hacer.

En muchas ocasiones, las críticas más voraces (las de una estrella, que te mandan a los submundos de Amazon) son de gente que compró un libro que no era lo que creía. O quizás había leído antes a ese autor, y ahora está escribiendo otro género.

 

La dama y el vagabundo
¿Qué ha pasado con Disney y las historias de dramas sociales, como esta donde un vagabundo arrastra por antros nocturnos a una niña de alta alcurnia, y al final la deja embarazada?

 

 

Insisto. Para cumplir las expectativas del cliente (hotelería) o del lector, que oh sorpresa, amigo autor, también es tu cliente, TIENES QUE SER HONESTO CON LO QUE VENDES.

En el hotel donde trabajaba antes tuvimos una serie de quejas porque se me ocurrió cambiar la descripción de las habitaciones familiares y ser un poco más “creativa” (es que ya se me veía el ramalazo, y eso que todavía andaba con la otra secuestrada).

Y claro, cuando la gente llegaba se quejaba. Con razón. Mis disculpas a todos y a mis compañeros.  Es que no sé para que me dejáis sola delante de las teclas.

¡OJO! Esto vale también para venderte a ti como profesional (borra ese sucio pensamiento que ha cruzado tu cerebro), o como persona. Nunca mientas para encajar, ya sea en un grupo o en un trabajo.

Ejemplo: Si mientes en tu currículo, puede que te contraten hoy, pero tarde o temprano se te va a ver el plumero y vas a acabar como el susodicho vagabundo, pero sin dama al lado. O peor.

Suegro y yerno viendo la televisión

Yo es que le dije a mi suegro que me encantaba el ciclismo y aquí estoy viendo el tour

 

CASTILLITOS EN EL AIRE.

 

He empezado diciéndote que mantengas una actitud positiva y que esperes grandes cosas.

Pero eso no quiere decir que esperes cosas IMPOSIBLES o no realistas. (Échale un vistazo a este post)

Espera disfrutar de tus vacaciones, pero no que vayas a estar tú solo en la playa. Especialmente si vas a Benidorm, donde, como todo el mundo sabe, se inventó el Tetris.

Por favor, tampoco esperes que el autor escriba exactamente el final que habías esperado. En general, nos gusta que nuestros personajes sufran. Los autores somos así, y así nos tenéis que querer.

Como te decía: De todas las posibles opciones, espera la mejor. DE LAS POSIBLES.

Eso sí, disfruta de las cosquillas de la anticipación.

¡Qué emoción!
¡Hiiiiiihhhh que ya llegamos!

 

¿Me cuentas cuál ha sido tu mayor batacazo con las expectativas?

4 comentarios en “Expectativas vs realidad: Tres consejos redondos para manejarlas

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