Entrevista a Jorge Sosa Almeida, de Sinécdoque

Jorge Sosa

A veces, las coincidencias a las que la vida nos enfrenta asustan, de lo asombrosas que son.

Quién me iba a decir que entre toda aquella tropa que nos juntamos en el verano del 98, en un pueblo (medio) perdido de Inglaterra, habría otro escritor en ciernes, otro friki atrapado por y entre letras. 

Jorge Sosa Almeida, integrante de Sinécdoque, concursante de Pasapalabra, acaba de publicar con Editorial Cerbero su primera novela, Pez de Plata (Iltvala Kiisane, #1),y yo he tenido la grandísima suerte de que se pasara por mi blog para esta fantástica entrevista, en la que nos da consejos  super útiles sobre cómo compaginar tu vida de persona, escritor y padre (aviso, hay sandía de por medio) y cómo enfrentar a un dragón de 7 cabezas. Yo de vosotros tomaría nota, por si acaso. 

 

1) Lo primero, además de darte las gracias por aparecer por aquí, es pedirte que le des al play. Ya sabes que yo sin música no soy nadie. ¿Qué ponemos?

La ocasión merece, cómo no, un “Scarborough Fair” en su versión tradicional. Además, vale la pena fijarse con atención en la letra, que ya mezclaba nuestros géneros favoritos en una época en la que nadie los llamaba feelgood ni fantasía.

 

2) No es que no me acuerde, ¿pero qué tal si cuentas de qué se conocen un extremeño que vive en Madrid y una valenciana que vive en Chile?

Contaré la versión oficial, que no es más que una tapadera: coincidimos en un curso de verano de inglés, de esos que el Ministerio daba como beca a alumnos de instituto.

La versión real, que no revelaré aquí, incluye tu trabajo como doble agente secreta para el gobierno chileno, mis lazos con los illuminati extremeño-chilenos, intereses multinacionales en la cría de la alpaca andina y una montaña que en realidad es una nave espacial.

Por ejemplo.

sinécdoque

 

 3) Junto con otros 6 escritores tienes un proyecto muy especial llamado “Sinécdoque”. Para los lectores: no hace falta que echéis la mano al diccionario o a la Wikipedia, que yo os lo cuento. Sinécdoque es una figura retórica que consiste en llamar algo con el nombre de otra cosa. A vosotros que habéis estudiado os suena a metáfora, pero la diferencia es que existe una relación de inclusión: la parte por el todo o viceversa, de género por individuo… (como “Tener cuatro bocas que alimentar” (¿y el resto de hijo? ). Ya sé que me explico mal, pero si pincháis aquí os queda claro. 

Decía que tienes un grupete de 6 escritores, ¿nos cuentas cómo funciona?

Sinécdoque, fiel a su nombre, es muchas cosas en una, o una cosa con muchas partes. De cara al público, funciona como un patreon-plataforma de relatos online. Los mecenas pueden suscribirse para apoyarnos desde un dólar al mes, y a cambio pueden leer nuestros relatos. Desde que salimos en abril hemos publicado más de veinte relatos de esta manera.

Como grupo de escritores, lo hemos fundado para que sea un lugar seguro en el que presentar nuestra obra y recibir la (crítica atroz y fulminante) ayuda del resto del grupo. Cada relato pasa por un doble proceso de beteos y correcciones para asegurarnos de que el resultado final cumple con el nivel de calidad que a nosotros mismos, como lectores, nos gustaría encontrar.

 4) Una típica: ¿Cuándo empezaste a escribir en serio? ¿Cómo has dado el salto a escribir una novela?

Empecé a escribir en serio cuando me di cuenta de que yo quería leer algo que no estaba escrito. Quería contar una historia de fantasía épica en la que lo importante fuesen los personajes y sus realidades, no tanto la gran escala a la que estamos acostumbrados en el género. Como buen novato, lo planteé como trilogía y me pasé doce años trabajando en ella (a mi ritmo, que no es el de Stephen King, pero doce años).

Empecé a escribir en serio cuando me di cuenta de que yo quería leer algo que no estaba escrito.

El salto lo di hace algo más de un año, cuando me di cuenta de que nunca acabaría un proyecto de ese tamaño sin ver resultados antes. Decidí contar una historia que se entrelaza con la famosa trilogía, pero que necesitaba contar por separado. Así es como nació Heka y su viaje por el río de arena.

 5) Trabajas, escribes, eres papá, sales en Pasapalabra… En este blog hablamos mucho de cómo organizar tu tiempo, (y de la sandía también, pero eso no viene al caso). ¿Cómo lo haces? ¿Qué le recomendarías a alguien que quiere escribir/hacer ganchillo/insertar hobbie aquí y no encuentra el tiempo entre toda la vorágine del día a día?

Puede que la respuesta sea algo decepcionante: no lo consigo. Me resulta imposible tener energías para atender a mi batbebé (que pasa las noches luchando contra el crimen), pasar tiempo de calidad con mi mujer, trabajar a jornada completa, estudiar vocabulario y enciclopedia, escribir relatos para Sinécdoque, escribir una novela, jugar a videojuegos y juegos de mesa que me apasionan, leer, formarme como escritor, etc etc.

No soy ningún ejemplo de organización, pero ahí van mis recomendaciones para esa persona que no está encontrando el momento: Ánimo, respira, mira atrás y verás que al final has hecho cosas. No te culpes nunca por descansar. Come sandía. Escribe hoy un rato, aunque sea en una libreta en la cama. Apaga el móvil una hora y actúa como si nunca lo hubieras tenido.

[…]ahí van mis recomendaciones para esa persona que no está encontrando el momento: Ánimo, respira, mira atrás y verás que al final has hecho cosas. No te culpes nunca por descansar[…]

 6) Tú eres de fantasía y yo de feelgood-contemporánea-loquesea. ¿Estamos en bandos opuestos o eres de los que le gusta mezclar distintos géneros en el mismo guiso?

Los géneros son un poco como los restaurantes. Por mucho que te gusten las hamburguesas, por ejemplo, cuando vas a una hamburguesería esperas que también tengan patatas, bebidas, ensaladas… Yo no entendería una fantasía que no tuviera ingredientes asociados a otros géneros. Sería como quitarle a El señor de los anillos la parte de Tom Bombadil o las casas de curación porque son feelgood, quitarle Ella-laraña porque es terrorífica o quitarle a Gimli y Legolas porque es romance (sí, lo he dicho).

 7) Dime algo que te dé más miedo enfrentar que un dragón de 7 cabezas.

Siete dragones de una cabeza o, peor, catorce dragones con media cabeza cada uno. Eso sí daría pavor. Aun así, prefiero cualquier combinación de dragones y cabezas antes que un solo micrófono.

Aun así, prefiero cualquier combinación de dragones y cabezas antes que un solo micrófono.

 8) Por si me encuentro alguno, ¿cómo se enfrenta a un dragón de 7 cabezas?

El método tradicional es preguntarle cómo ha llegado a tener siete cabezas, y cuál de ellas rompió el cascarón del huevo. Cuando hayan deliberado, pregúntales si el resto pueden considerarse hermanas de ella o, como técnicamente ella las alumbró, las otras seis son sus hijas. El debate te proporcionará un par de horas preciosas para alejarte y escapar con vida.

 9) Tienes un niño pequeño, ¿te gusta inventarle cuentos o recurres a los clásicos?

Todavía estamos en la fase de canciones, porque es muy pequeñín para cuentos. Eso sí, le cantamos para todo, todo el día. Como no me sé muchas letras de canciones, me las voy inventando sobre la marcha. Sospecho que haré lo mismo cuando intente contarle un cuento «clásico». La ignorancia es una fuente de creatividad sin límites.

La ignorancia es una fuente de creatividad sin límites.

 10) Ya sabes que el blog es rollito feelgood (que, para aquellos que no lo sabéis, son historias donde los protagonistas, gente maravillosa y especial como Jorge, se enfrentan a situaciones que consiguen superar, normalmente echándole un par y mucho humor). ¿Qué tal si me cuentas una historia sobre algún problema que tuviste que superar y cómo lo hiciste? Me vale la primera vez que cambiaste un pañal.

¡Cambiar un pañal no tiene ningún misterio! En cambio, el primer moco que sacas con tu propio dedo de la nariz de otro ser humano… ahí está el meollo. Al final, como con todo en la vida, llega un momento en el que «no superar el problema» no es una opción.

pez de plata

 11) ¡No nos vamos de aquí sin hablar de tu novela! Pez de plata : Iltvala Kiisane, #1. Llámame intuitiva, pero el hecho de que haya un 1 detrás es porque estamos hablando de una serie ¿verdad?

Más que una serie, yo pienso en el Iltvala Kiisane como un tapiz del que forman parte esta novela corta, los relatos de «Siete Elementos» que publico con Sinécdoque, la trilogía que se hornea desde hace doce años y más historias que aún no se han empezado a escribir. Le pusimos el número 1 a Pez de plata porque es la primera publicación tradicional, pero habría sido más adecuado llamarlo «Iltvala Kiisane: escena inferior-izquierda» o algo así. ¡A lo mejor se lo propongo a Cerbero para la segunda edición!

 12) Me llama la atención de tus historias que muchas tienen como protagonistas adolescentes a punto de traspasar el umbral de la adultez. ¿Por qué te interesa tanto este paso?

Muchas de mis historias, si no todas, tienen que ver con un problema que me obsesiona: la construcción de la identidad y la percepción del mundo a través de esta identidad que nos creamos o nos crean. El rito de paso a la adultez es un momento clave en ese proceso, y por eso me llama especialmente la atención. Pero no es el único momento; hay otras historias en Siete Elementos con protagonistas más adultos que están pasando por un trance en el que su identidad se ha desmoronado o se ve amenazada por algún motivo.

 13) Heka, la protagonista, está a punto de enfrentarse a lo que la sociedad le ha marcado, a lo que se espera de ella… ¿Podría ser una heroína feelgood?

Esto es muy difícil de contestar sin entrar en spoilers… pero Heka no encaja en el arquetipo heroico porque no es una protagonista al uso. Mi compañera Alicia, de Sinécdoque, dijo en una reseña que «toda la novela se detiene en el paso dos del viaje del héroe: Heka no acepta la llamada a la aventura». Y sin embargo, sí hay una superación, una parte de su identidad que sobrevive. En ese sentido, sí que tiene algo en común con Zoe, de tu «Mar de invierno en Cadaqués». Hay una identidad que nace de la pérdida y sigue adelante.

«toda la novela se detiene en el paso dos del viaje del héroe: Heka no acepta la llamada a la aventura»

 14) ¿Cuál es tu personaje favorito? (Sin spoilers, por favor, a no ser que quieras conocer lo que los míos llaman “el tono”)

Como personaje, mi favorita es Labore, la mujer que huele a especias. Tiene un poder sobre la historia de Heka del que no es consciente en absoluto. Como persona, el chico vecti. Viajaría con él mañana mismo.

15) Un poquito de amor habrá… ¿no?

Hay muchas formas de amor a lo largo de la novela, pero me temo que ninguna incluye romance. No es un aspecto de la cultura de los peces de plata en el que la niña Heka haya tenido experiencia.

 16) Por último… Recomiéndame un libro de tu género, que sí o sí, debería leer.

Las historias de Terramar de Ursula K. Le Guin. Y todo lo de Pratchett, por supuesto, pero eso no es por ser de género; es porque es Pratchett.

 

Me hubiese gustado seguir hablando con Jorge toda la tarde, pero teníamos que acabar una misión para los Iluminati extremeño-chilenos,  así que me guardo algunas preguntas para la parte dos. Ahora, si vosotros queréis preguntarle algo, por ejemplo qué hacer si el dragón solo tuviera una cabeza, pero gorda, podéis hacerlo en:

Jorge Sosa Almeida

Twitter: @dorwinrin

Y por supuesto ya tardáis en comprar su novela, a un precio que no mejora ni Aliexpress.

Editorial Cerbero.