Drama queen: aprende a desdramatizar los problemas

Drama_queen

Veréis, no sé si lo habéis notado, supongo que sí, pero yo soy un poco Drama queen. Un poco bastante. ¿En qué sentido? Pues en que, como dice la canción de Florence and The MachineI’d like to keep my issues strong. Me gusta mantener mis problemas/asuntos fuertes.

Es decir, yo vivo mis propias películas. En mi cabeza se celebra el equivalente a una conferencia perpetua de guionistas de Netflix, Hollywood y Bollywood. Incluyendo las escenas de baile.

Drama queen playlist

He empezado una playlist nueva.¿Me ayudas a completarla? No tiene nombre fijo y solo hay un par de canciones, pero si se os ocurren más en la línea me las podéis dejar en comentarios, o en el mail o en las redes.  Eso sí, dos condiciones: Tienen que ser voz de mujer y ser de las canciones de echarse el mundo por montera. Os aviso que, como los locales de moda, queda reservado el derecho de admisión.

Drama queen: mantenerme siempre en la montaña rusa.

La verdad, le pongo empeño a esto de ser Drama queen. Soy de las que le dan vueltas y me preocupo por las cosas, y trazo mil caminos antes de que ocurran. Quizás de ahí lo de escribir, porque entre tanta tontería a veces se me ocurren cosas que valen la pena.  

Obviamente me equivoco con este afición por montarme en la noria, por arrastrarme por las pasiones, por apretar el acelerador. Quizás, ante tanta intensidad, lo mejor sea añadirle un poquito de frivolidad a la vida. Un poquito de levedad.

Drama Queen la insoportable levedad del ser
No precisamente como en el libro de Kundera, que es un tanto denso y le dan vueeeeltaass a lo mismo

Drama queen en blanco y negro

Todo viene porque me levanté un poco grisácea un día, y escribí esto:

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Hay días que me siento difuminada, borrada y en blanco y negro, como en esta foto que me tomó mi hija ayer mientras le ataba los cordones.Hay días que estoy harta de los grises, de esperar en blanco y negro.Quiero colores. Que se me ponga roja la piel y morados los labios.Tengo ganas de tener sed, de beberme el mundo y de dejarme de tonterías.Tengo ganas de ir a por todas, pero hay algo que se me enreda en las tripas, será que es invierno.Yo solo sé que hay días que estoy difuminada, que no me ves, o no me oyes, o no me lees. Hay días que las horas de ausencia se me antojan años, y creo que quizás es que me estoy volviendo loca. O paranoica. Pero una palabra tuya bastará para sanarme.Que tus manos sean el carbón que me trace, hasta que se aprecien bien los contornos. Hasta que llegue y se vaya la sed, el hambre, el ansia. La marea que te revuelca. […]

Pero, pasaron los días, y me compré un bolso rojo. Este

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Lo vi, y decidí que, aunque no lo necesitaba, estaba bien añadir un poco de frivolidad a la vida.

Porque a veces nos tomamos a nosotros mismos demasiado en serio.

No es que os anime a ser consumistas cuando tenéis un problema, que no. Solo a no estar siempre valorando pros y contras y qué pasará mañana y me lo merezco o no. Sopesando opciones, machacando neuronas a base de dar vueltas a las historias. Esto, perdonadme que os diga, nos pasa especialmente a las mujeres.

Y si lo pensáis, la mayor parte de veces no es para tanto.

Psss, escucha: No es para tanto.

De verdad, piénsalo. No es para tanto. Lo que te/me ha pasado, le pasa a todo el mundo. Sí, supongo que estás pensando: ¡Tú qué sabes!

Ya, es verdad, no sé nada (o sí) de tus desgracias que, en algunos casos, serán verdaderos dramas.

La vida es dura. La vida nos da reveses. Empujones. Pero a veces, eso que parecía una bofetada de sal, es lo mejor que te podría pasar. Porque tras los finales, llegan los comienzos.

Llega la reinvención. Llega el recuperarse a uno mismo.

¿Qué pasó contigo, por qué ya no habitabas tu piel?

Los cambios te ayudan a evolucionar. Quizás te hagan mejor.

Desdramatizar el drama

Tuve la suerte de que  @srta.lioncourt reseñara el otro día Mar de Invierno en Cadaqués.

La reseña es una de esos dulces caramelos que te ofrece la vida. Os animo a leerla, y de paso, si no lo habéis hecho, a leer el libro.

Mar_de_Invierno_en_Cadaqués

Zoe se traslada a Cadaqués, a la antigua casa de sus abuelos. Viene huyendo de su Chile natal después de haber vivido una experiencia catastrófica. Debe reiniciarse, volver a caminar para dejar atrás una losa que pesa demasiado.
Su trabajo como agente inmobiliaria hará que se cruce y coincida con Sullivan, una vieja estrella de rock en decadencia que busca perderse en algún lugar recóndito entre la montaña y el mar para reencontrarse con sus musas.
Este libro habla, de la forma más real y sin florituras cómo a veces nos castiga la vida sin previo aviso o cómo somos nosotros quienes vamos apurando malas decisiones para embarcarnos en otras peores. Sin embargo llega un momento en que todo se para y debes elegir. Aprendemos a base de errores y pésimas elecciones, pero toca seguir.
La amistad femenina como telón de fondo, distintos radios de una misma rueda. La chispeante camaradería entre mujeres, esa lealtad no escrita de estar a pesar de las diferencias, del escaso tiempo; pero prestas a acudir a la llamada urgente.
La soledad como tabla de salvación, la amistad como punto inflexivo, el amor, la derrota, los nuevos sueños que se riegan con alcohol, la música de banda sonora de cada día, la compañía sin condición de los animales; el humor como lengua vehicular que lima asperezas.
Una lectura palpable y divertida, dura a veces, pero coherente. Una historia de renovación contada con fresca naturalidad bajo el lema de que contra los dramas lo mejor es desdramatizar.

@srta.lioncourt

De todo, para hoy, que es lo que nos atañe, me quedo con esta frase: hay que desdramatizar el drama.

Lo sé, hay grados y grados. A algunos de vosotros, como a mi pequeña Zoe, le puede haber ocurrido una verdadera desgracia, de esas que son un golpe del puño de hierro en el estómago.

Pero en general, podemos ELEGIR desdramatizar. Echarse una risa a costa de la desdicha. Algo así como cuando alguien se cae por la calle.

Piérdele el respeto al dolor, piérdele el miedo al drama y a las lágrimas.

Quizás hoy te acuestes rota, pero te levantarás un poco más fuerte. Más viva, más sabia, desde luego. Hay cosas que no te pasarán dos veces.

Y si lo hacen, si pasan dos veces, será porque todavía quedaban lecciones que aprender. 

Os lo digo constantemente, disfrutemos del viaje, de las pequeñas cosas, reconozcámonos las pequeñas victorias y felicitémonos por ellas.  Algo os contaba en este post de diez puntos para ser feliz.

No nos pongamos tan serios.

Mejor riámonos un poco. Hagámosle burla al cabrón del destino, y al karma y a sus jugadas.

No dejéis que el tambor del corazón os gane, y sobre todo, no os sumerjáis en los pensamientos negativos.

Why, God, why?

Yo, como todos, los tengo, y hay días que me atrapan y me repito, por mi culpa por mi culpa, o peor: ¿Cómo me puede pasar esto a mí?  o aun peor,

¿Es que siempre me sale todo mal?

(Mi favorita)

¿En serio? ¿Siempre? ¿Todo? ¿Absolutamente todo te sale mal, cualquier cosa?

No: seguro que no todo. No siempre. El otro día le contaba a una amiga acerca de una jugarreta que me había preparado el destino (la enésima sobre el mismo tema).

Tras apiadarme de mí misma durante varios audios de cinco minutos, pensé: en realidad, en esto la vida se está poniendo en mi contra, pero, por lo demás, la verdad es que me va muy bien. Por ejemplo: en la escritura.

Claro, podría ir mejor (hola editoriales) pero las opiniones y las ventas no están yendo mal. La vida me da limones en algunas cosas, y limonada en otras.

Sería mejor un gintonic, pues sí. Aunque luego vas a un bar y le echan cardamomo o cualquier otra porquería. Eso sí que es un drama.  

Os animo a dejar el rollo drama queen para otras, a reíros, a decir en voz alta, pss, tampoco es para tanto, y a seguir. Sobre todo, por encima de cualquier cosa, a seguir. Más fuerte, más valientes.

Lo dicho, os dejo el enlace de la playlist y todas las ganas de que me digáis canciones que añadir. ¡A ver que creamos entre tod@s!

2 comentarios

  1. Pilar
    17 septiembre, 2019

    Hola Cris! Y me pregunto yo, qué sería de la vida sin esos momentos drama queens? A veces nos ayudan a reírnos de nosotras mismas, precisamente.

    Tengo una sugerencia para la playlist: Hoy la bestia cena en casa de Zahara. Me parece brutal.

    Besotes!

    Pilar.

    Responder
    1. Cristina Bou
      17 septiembre, 2019

      Pues nada… En realidad sería taaaaan aburrido. Así que sí, en realidad. ¡Vivan las dramas queen! La canción no la conozco, voy ipso facto a escucharla y te cuento

      Responder

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