Annabel Lee o Radio Futura cantando a Edgar Allan Poe

Tras mucho tiempo vuelvo con Edgar Allan Poe a la categoría con la que inauguré este blog.“Mi última obsesión”, o canciones que tengan que ver con la literatura. O literatura que tenga que ver con canciones. O lo que sea.

Dale al play (segunda canción, la primera es de la entrada de Love of Lesbian y Serrat, que puedes leer aquí)

 

ADVERTENCIA: SI NO TE GUSTA EDGAR ALLAN POE, NO SIGAS LEYENDO

 

Es más, no sigas leyendo, y vete ahora mismo castigado a tu cuarto a pensar en lo que has hecho.

 

Castigado

 

Como ya os expliqué cuando me presenté, y a sabiendas de que es una afirmación poco popular, yo escucho y leo casi de todo. Y, aunque no sea uno de mis géneros literarios habituales, esto incluye también el terror.

 

En concreto, el terror gótico y el romanticismo oscuro.

Hay varios libros que no puedo dejar de mencionar por la importancia que tuvieron para mí, y que me recuerdan a Poe; por ejemplo, la universalmente conocida “Otra vuelta de tuerca”, de Henry James, que me puso hasta las mitocondrias de punta.

 

Otro libro del género que me encanta es “La mujer de negro” de Susan Hill. Resulta difícil creer que fue escrita en 1983 y no a finales del XIX. La autora consiguió una perfecta ambientación victoriana, con ese retrato de un mundo oscuro y opresivo de pesadas cortinas, puertas cerradas y mecedoras que se balancean solas.

De hecho, durante muchas noches fui incapaz de mirar la mecedora que compré para amamantar a mi hija, porque me daba mucho miedito.

Mecedora
Sí, lo que hay en la pared es una bufanda del Valencia CF, detalle decorativo del padre de la criatura

No me puedo olvidar de mi romántico español favorito: Gustavo Adolfo Bécquer, en cuyas leyendas y poemas casi siempre se trata el tema de la muerte y las ánimas del más allá. Así de pronto se me ocurren “La cruz del diablo”, “El Beso”, “El Monte de las ánimas”, pero hay muchísimas más.

Habrá algún listillo que estará diciendo: “si tanto te gusta, ¿por qué no lees más terror?”

Os voy a desvelar el secreto de porqué, gustándome tanto, no suelo leer estas obras: 

ME DAN MUCHO MIEDO.

 

Soy una cobardica, qué le voy a hacer.  Otro día prometo contaros la historia de cuando pensé que mi hija veía fantasmas cual niño del sexto sentido y yo tenía un demogorgon a mi espalda.

Aunque, como sarna con gusto no pica, pues de vez en cuando algo cae. Eso sí, los suelo leer de día.

EDGAR ALLAN POE

 

De joven era más valiente. Y tenía mucho acné. Esto no viene al caso pero por alguna razón os lo quería contar.

Debía tener diecisiete años cuando Edgar Allan Poe cayó en mis manos. Por aquel entonces mi hermana, lectora empedernida, se compró una maravillosa colección de clásicos, encuadernada en cuero y con filigranas plateadas en los títulos. A ella le debo haber leído muchas de esas joyas que de otra manera no hubiese abierto a esa edad.

Ahí conocí a Mr. Poe. Sus cuentos dejaron una profunda marca en mi imaginario y en mi mundo. Recuerdo devorarlos hoja tras hoja, hasta altas horas de la madrugada. Y luego recorrer el pasillo hasta el baño cantando “la barbacoa” de Georgie Dann, que siempre me ha servido para ahuyentar el miedo.

Georgie Dann
No hay fantasma ni asesino en serie que se enfrente a esto.

 

La obra de Poe es tan conocida y ha calado tan hondo en el imaginario colectivo que no creo que haga falta poner muchos ejemplos de su obra.

Por si os habéis quedado en blanco os dejo aquí su poema más universal: “El cuervo”, que tanta literatura ha inspirado. Incluso un capítulo brutal de los Simpson.

 

Más que sus poemas, adoro sus cuentos. Tanto que soy incapaz de mencionar solo uno: “El corazón delator”, “El entierro prematuro”, “El pozo y el péndulo”, “Berenice”… ¡Ay! Berenice, con ese final, que hace que me rechinen los dientes…

Tengo que decir que, en los cuentos de terror que escribo, su marca es evidente. (Lo digo por si te animas)

No sé cuántas veces leí aquel libro de tapas negras.

Sin embargo, a Annabel Lee me la presentó Radio Futura.

 

ANNABEL LEE

“Mi querida hermosa mi vida mi esposa”

La teoría más aceptada es que el poema está inspirado en su mujer Virgínia, quien murió joven. (Puestos a cotillear, resulta que era su prima, y que contaba solo 13 años cuando se casaron).

Muchas otras mujeres se quisieron otorgar la inspiración de este espléndido poema de Edgar Allan Poe. Afortunadamente para él, ninguna pudo pedirle explicaciones o darle un bofetón a cuenta del porqué de tantas candidatas, ya que Poe murió poco antes de su publicación.

Él mismo fue quién se encargó de distribuirlo poco antes de su muerte. Imprimió tres copias, una para una revista, otra para su rival literario, y la última para pagar una deuda de cinco dólares.

 

Dinero
Y luego los autores nos quejamos de cómo pagan las editoriales ahora.

 

El tema principal del poema es la muerte de una mujer hermosa, que es uno de los favoritos de nuestro amigo Poe, junto con el de enterrar a gente viva.

 

edgar allan poe
“No luce la luna sin traérmela en sueños
Ni brilla una estrella sin que vea sus ojos”

A pesar de lo que pudiera parecer por la foto y por los temas de sus cuentos, por lo visto Edgar Allan Poe era el alma de la fiesta. De hecho, su estilo de vida hizo que lo expulsaran primero de la universidad de Virginia y luego de la academia militar West Point. Parece ser que este hecho fue el desencadenante para que su padre adoptivo, de quien tomó el primer apellido, dejara de pasarle la paga, y se distanciara de aquel hijo un tanto festerete.

Otras curiosidades de nuestro oscuro autor.

  • Poe fue uno de los primeros en dedicarse en exclusiva a escribir cuentos, cosa que como todos los escritores sabemos, afectó negativamente a sus finanzas. También fue un respetado crítico literario, y por ahí algo pudo ganarse la vida.
  • Las malas lenguas dicen que tenía como deporte favorito el levantamiento de codo, pero yo no me lo creo porque a los escritores no nos gusta para nada beber.

 

Al pie del artículo os dejo la versión traducida, pero podéis leer el poema original aquí. A poco que sepáis inglés os lo recomiendo, porque, a mi juicio, la traducción pierde la poderosa sonoridad del poema.

 

Y DE REPENTE, RADIO FUTURA

 

En 1987 Santiago Auserón, que otra cosa no, pero poeta es hasta la medula, adaptó el poema en esta maravilla de canción.

 

Para los que no os guste Radio Futura, un grupo hardcore que se llama Alesana sacó no una, sino un álbum completo en honor del poema. Os dejo el enlace pero si no lo escucháis tampoco pasa nada.

 

Si hay algún traductor en la sala que me perdone, pero entre la traducción literal del poema de Allan Poe en español (que no el original) y la  adaptación a canción, me quedo con Radio Futura.

Creo que supieron componer la música adecuada para captar el ambiente gótico, el dolor de la muerte inesperada y prematura, el amor adolescente.

 

 “Éramos dos niños, pero tan grande nuestro amor que los ángeles del cielo nos cogieron envidia”

 

Aquí podéis ver  el vídeo de la canción.

 Aviso: Si naciste después de 1989 tienes prohibido su visionado, porque probablemente te exploten las retinas.

Al resto os traerá recuerdos de cuando en los vídeos musicales salían algo más que muchachas de buen ver meneando los cachetes.

 

 

Al primero que haga un chiste con el atuendo elegido para la pobre alma de cántaro que interpreta a Annabel Lee, lo mato en la próxima novela. Avisados quedáis.

¿Me cuentas cuál es tu autor romántico preferido?

Abstente si lo primero que ha venido a tu cabeza por romántico es E. L. James.

Annabel Lee, de Edgar Allan Poe (1849)

Hace muchos muchos años,

en un reino junto al mar,

vivió una doncella que puedes conocer

por el nombre de Annabel Lee;

y esta doncella no vivía con otro pensamiento

que amar y ser amada por mí.

Yo era un niño y ella una niña

en este reino junto al mar

pero nos amábamos con un amor que era más que amor

yo y mi Annabel Lee

con un amor que los ángeles del paraíso

nos envidiaban a ella y a mí.

Y esa fue la razón por la que, hace mucho tiempo,

en este reino junto al mar,

un viento partió desde una nube, helando

Mi amada Annabel Lee;

así que su noble linaje vino

y se la llevó lejos de mí,

para silenciarla en un sepulcro

en este reino junto al mar.

Los ángeles, no eran ni mucho menos felices en el paraíso,

empezaron a envidiarnos a ella y a mí—

¡Sí!, esa fue la razón (como todo hombre sabe

en este reino junto al mar)

que el viento salió de una nube de noche

helando y matando a mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era, de lejos, más fuerte que el amor

de aquellos que eran más viejos que nosotros—

de muchos más sabios que nosotros—

ni los ángeles del Paraíso superior

ni los demonios bajo del mar

separarán jamás mi alma del alma

de la hermosa Annabel Lee.

Porque la luna no luce sin evocarme sueños

de la hermosa Annabel Lee;

Y las estrellas nunca ascienden sin ver los brillantes ojos

de la hermosa Annabel Lee;

y así, toda la noche, me acuesto al lado

de mi querida— mi querida— mi vida y mi novia,

en su sepulcro a orillas del mar—

en su tumba junto al sonido del mar.

Texto sacado de https://www.todoslosautores.com

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